Cultura | ESTADO PRESENTE

Leyes propias

Con el establecimiento del Ente Cinematográfico Neuquén (ENCINE), el Ministerio de Cultura de esa provincia puso en marcha a principios de 2021 la Ley 3094 de fomento de la industria del sector. A fines del mismo año, Jujuy aprobó una ley que estipula la creación del Instituto de Artes Audiovisuales. Mientras que en Entre Ríos se promulgó en diciembre pasado una ley de fomento a la actividad aprobada por la Legislatura. Una tendencia que ya había dejado su huella en Río Negro, Misiones, Córdoba y San Luis.
«Si uno ve las provincias que tienen estos marcos regulatorios, se nota que hay una voluntad política para que esto ocurra, más allá de las presiones internas que puede haber de los diferentes sectores audiovisuales. Con todo lo que pasa en el mundo con el audiovisual y las plataformas, se está tomando conciencia de que es una industria que genera trabajo, moviliza las economías y también visibiliza la provincia y sus recursos», sostiene el crítico Boetti.
Según la secretaria de Cultura de Entre Ríos, Francisca D’Agostino, tanto la Ley Nacional de Teatro como la de Cine impulsaron a las leyes provinciales. «Tiene que ver con que, más allá del espíritu federalista de las leyes, la distribución de los fondos sigue siendo complicada y desigual, con la mayoría de las producciones que fomenta el INCAA pertenecientes CABA o Buenos Aires. Entonces, el sector empezó a demandar la búsqueda de instrumentos legislativos que garanticen la distribución dentro de las provincias», explica.
Para el entrerriano Eduardo Crespo, cuya película Nosotros nunca moriremos tuvo su premier en San Sebastián, la sanción de la ley fue el fruto de un trabajo de varios años. «Es importante entender que si bien nos ayuda a desarrollar nuestras películas, lo trascendente es mirar al futuro, a las nuevas generaciones de directores y directoras que puedan llegar a surgir a partir de esta ley».