Cultura

«Me inspiro fácil»

Heredó la vocación de su padre, Gustavo Cerati, pero dice que no se siente parte de una «monarquía» rockera. Con tres discos editados junto a su banda Zero Kill, este año va camino del cuarto. Su participación en la gira Gracias totales-Soda Stereo.

Evolución. Para Benito, cada trabajo es una oportunidad para seguir experimentando. (3estudio/Juan Quiles)

Benito Cerati inaugura el 2020 con la valija cargada de proyectos. Zero Kill, la banda que lidera y con la que ya ha grabado tres discos, sigue recorriendo el circuito festivalero local. Prepara canciones para un nuevo álbum que podría aparecer antes de fin de año. Y será uno de los artistas que participan de Gracias totales, la gira latinoamericana de Soda Stereo que armaron Zeta Bosio y Charly Alberti para homenajear a su padre, Gustavo Cerati. El 21 y 22 de marzo llegará el turno del Campo de Polo de Buenos Aires, después del debut en Colombia a fines de febrero.  
El anuncio de esa serie de conciertos –que tendrá como cantantes invitados a Chris Martin de Coldplay, Richard Coleman, Juanes, Carlos Vives, Rubén Albarrán de Café Tacvba y Adrián Dárgelos, entre otros– generó polémica entre los fans de Soda e incluso un tweet punzante de Andrea Álvarez, quien alguna vez trabajó como percusionista de la banda, al que Benito respondió con mesura: «Espero que sepan que lo mío es por amor».
Zero Kill lleva editados a la fecha álbumes muy diferentes entre sí: Trip Tour, Alien Head y Unisex. «Efectivamente, son muy distintos», coincide el propio Benito. «Eso es parte de mi evolución musical y está pensado de esa forma. Cuando arranqué tenía la idea de ir cambiando permanentemente, de no quedarme estancado en un sonido. Y siento que lo estoy logrando. Mi ambición es grabar discos, no que tengan éxito. Si me va bien, mejor. Si no, seguiré grabando igual. Por suerte, cada vez más gente nos viene a ver y el proyecto viene creciendo. Zero Kill empezó siendo un proyecto puramente mío y hoy ya es una banda completamente horizontal».

Método propio
Autor de la mayor parte de las canciones del grupo, Benito cuenta que no tiene una metodología única de composición. «El primer disco fue todo de collage, computadora y experimentación digital; el segundo más de sentarme y armar los temas en el piano; y el último más armado a partir de riffs de guitarra. Estoy ansioso para ver cuál será el próximo método», dice entre risas. «Hoy Zero Kill funciona conmigo ideando el concepto, escribiendo las letras con algunas melodías y el resto de la banda dándole cuerpo musical a todo eso. Siento que me inspiro fácil y quiero aprovecharlo».
En redes sociales, donde tiene una gran cantidad de seguidores (más de 100.000 en Twitter, por ejemplo), el hijo de Gustavo Cerati suele provocar discusiones con sus opiniones, muchas veces relacionadas con la política. «Creo que formo parte de una generación muy comprometida. La sociedad argentina se ha politizado mucho en los últimos años. Y, en ese contexto, está bueno tener una postura. Se suele banalizar la opinión de los músicos, pero hay muchos ejemplos de gente que dice cosas, como Wos, por citar a uno. Soy muy abierto, pero estoy en una etapa de salir a decir lo que pienso sin tapujos, lo que me trae apoyos y críticas, como es lógico. He sido provocador más de una vez porque me gusta prender la mecha de una discusión. Me atraviesan un montón de cosas de la realidad en la que vivo, me interpelan. Entonces opino».  
También tiene sus gustos musicales, naturalmente. Y los expresa: es un fan declarado y muy informado de David Bowie; de la escena local destaca a Catriel, Marina Fages, Marilina Bertoldi y Coiffeur. Cada vez que es oportuno celebra la música de su padre, aunque deja en claro que la portación de apellido no es un asunto que le interese especialmente. «No soy parte de una monarquía», subraya. «Mi viejo jamás me dijo que tenía que ser su sucesor musical. Siempre tuve la libertad de hacer lo que tuviera ganas. Y eso hice».