Cultura

Milonga a la distancia

Músicos locales radicados en Francia, Bélgica, Suiza y Estados Unidos indagan en la huella de identidad de los ritmos característicos de Buenos Aires. Entre la tradición y la modernidad, trabajos que aportan un nuevo enfoque al desarrollo del género.

Por el mundo. Delfina Cheb, Pablo Lacolla, Pablo Gignoli y la orquesta TaXXI. (Prensa)

El tango sigue siendo la música popular argentina con más impacto en el extranjero. En los últimos meses se editaron discos grabados por músicos argentinos que viven afuera y hacen del género un hilo conductor. Delfina Cheb desde Boston; la TAXXI Tango XXI comandada por Pablo Gignoli en París; Pablo Lacolla desde Zurich y el Quinteto Sónico en Bruselas. Proyectos importantes que anexan un sonido moderno como el de Cheb; una cancionística mezclada y equilibrada por Acho Estol en el caso de Lacolla; una orquesta como la TaXXI, dedicada al estudio profundo de Eduardo Rovira, una tarea que a su vez continúa Sónico. Son los nuevos paradigmas del tango sincronizados desde distintos puntos del mundo en plena pandemia. Y hay más.  
La artista Delfina Cheb fue una de las sorpresas de 2020. Con apenas 23 años, su disco debut es un ejemplo de cómo se puede equilibrar, a partir de la milonga y el tango, los sonidos del presente y de algunos otros géneros regionales como el flamenco. Desde Boston, donde reside gracias a una beca para estudiar jazz, y junto con Javier Limón (productor de El Cigala y Paco de Lucía) desarrollaron una obra compuesta por grandes clásicos y composiciones propias con mucha identidad.
«No caer en los yeites de la world music tiene que ver con la idea de volver a la palabra y a la canción. Javier tiene un talento inigualable. Retrata la esencia de las canciones dejando fuera cualquier tipo de concepción de género, o de pertenencia estricta, yendo siempre a lo más crudo de su identidad», cuenta Cheb desde Estados Unidos. «Trabajamos mucho en hacer todas las canciones muy nuestras. El imaginario viene del que partimos de un lugar muy honesto», cierra. Como dijo Alejandro Sanz después de escuchar Doce milongas de amor y un tango desesperado: «Delfina no es una casualidad, como no lo son los mares».

Analógica y digital
Pablo Gignoli era integrante de la Fernández Fierro hasta que se enamoró de una francesa. Sucesor de Sweet Saint Denis (2007), el más reciente Alimentación Generale de su orquesta TaXXI hace base en Pedro Laurenz y en la cultura rock. Cuenta que estaba de paseo con su hija en una tienda de discos y se encontró con ofertas tentadoras. Entre ellos estaba el álbum homónimo de The Velvet underground & Nico, que de alguna manera terminó influyendo en su nuevo trabajo. «Agarré Ramones, Nirvana, Bach, El de Stan Getz y João Gilberto y también el disco de la banana», recuerda. «La cosa es que me puse a escuchar el disco de la banana sin parar. Y bueno, si bien los temas estaban grabados, hubo detalles que se me vinieron por esa escucha. El tema de introducir la bata más bien cruda, las violas y algunos detalles más supongo que tuvieron incidencia».
El percusionista Pablo Lacolla inauguró su carrera como cancionista con Ciclos, un trabajo integrado por once composiciones propias. Si bien el hilo conductor es el aprendizaje del tango, también se pueden escuchar ritmos como chacarera, valsecito y hasta candombe. Lacolla cuenta que a pesar de estar hace ya varios años en Zurich, esas músicas que trae desde su lugar de origen no se van, al contrario, se acentúan. «Estoy físicamente en Suiza, pero esas raíces musicales están intactas en mí y, a su vez, la música argentina ya es parte de muchas latitudes», explica.
Sumado a estas tres nuevas propuestas que engrosan la historia del tango nacido a la distancia, desde Bélgica llegó el estreno del sexteto Sónico. Su trabajo sobre Eduardo Rovira generó un nuevo LP con composiciones inéditas del bandoneonista. Además, en París está el platense Pablo Murgier, un pianista que edita material con sus innumerables proyectos. Lo último fue Reflets y New York, un EP grabado con el proyecto Azimut. Y a la lista de estrenos que llegan desde el extranjero hay que sumar el disco en vivo de El Cachivache Quinteto. Un LP de trece canciones de tango punk titulado Live in Europe. Otro claro ejemplo de que la milonga sigue lejos de casa.