Cultura

Piezas en el aire

En tiempos de salas cerradas y estrenos suspendidos, las obras llegan al público a través de las emisoras tradicionales, pero también de las redes sociales y los servicios de mensajería. Cartografía de una escena que incluye a Córdoba y Tandil.


Estímulo. Narrativa Radial apuesta a la creación de distintos relatos sonoros. (Prensa)

Frente al cierre de las salas y la puesta en suspenso de la actividad, las tecnologías de soportes auditivos (la radio, YouTube, WhatsApp e Instagram, entre otras) se han aliado al teatro. En todo el país numerosos grupos se han volcado al «teatro auditivo» o a distintas variantes del radioteatro como una forma de mantener viva la presencia escénica, llegar a los espectadores y abrir nuevos caminos a la experimentación y, especialmente, a la salida laboral.  
Por supuesto, un referente insoslayable en la materia es el clásico programa Las dos carátulas – El teatro de la humanidad, que Radio Nacional emite los domingos a las 22.30. Conducido por Nora Massi, una «prócer» del radioteatro local, el ciclo cumplió 70 años ininterrumpidos en el aire. Difunde obras de la dramaturgia nacional y universal, en excelentes versiones, con elencos de primeros actores y actrices y un enfoque federal.
Gracias a la tecnología del podcast, actualmente se puede acceder a todas las grabaciones de Las dos carátulas a través de la web de la emisora. Pueden escucharse, por ejemplo, estilos diversos de la comedia, entre ellos la isabelina Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare; un clásico griego como La asamblea de las mujeres, de Aristófanes; o la criolla Caray, lo que sabe esta chica, de Pedro E. Pico. Y también se encuentran disponibles grabaciones históricas, inolvidables.

Producción mediterránea
La Comedia Cordobesa también se ha volcado al radioteatro en tiempos de cuarentena. A través del #RealEnCasa, todos los miércoles la compañía comparte la grabación de un clásico argentino o universal. También permite acceder a obras completas que forman parte del repertorio de los distintos elencos estables del Teatro Real, así como a fragmentos y monólogos grabados especialmente por los artistas cordobeses desde el aislamiento social.
Están disponibles en las redes de la Agencia Córdoba Cultura, entre otros, Un Guapo del 900, de Samuel Eichelbaum; Doña Rosita la soltera, de Federico García Lorca; Mateo, de Armando Discépolo; El conventillo de la Paloma, de Alberto Vacarezza; Los prójimos, de Carlos Gorostiza; La valija, de Julio Mauricio; Segundo tiempo, de Ricardo Halac; Un enemigo del pueblo, de Henrik Ibsen; El médico a palos, de Molière; y La Celestina, de Fernando de Rojas. Entre las piezas breves sobresalen El amo, de Marco Antonio de la Parra; El saludo, de Pedro Orgambide; y Luisa, de Daniel Veronese.
Activo gestor de la Agencia Córdoba Cultura, director del Teatro Real y del Festival Internacional de Teatro MERCOSUR, Raúl Sansica pone el acento en la rica tradición que tiene el radioteatro en la provincia mediterránea. «Con la Comedia Cordobesa queremos crear un vínculo intergeneracional, entre los mayores que escuchaban el viejo radioteatro que luego salía de gira por los pueblos, y los jóvenes, tan familiarizados con los nuevos avances tecnológicos. Afortunadamente, estamos teniendo muy buena recepción de la audiencia, no solo de Córdoba sino también de todo el país y muchos puntos del extranjero», afirma.


Todo que oír. El espectáculo de Tandil. (Prensa)

Una de las experiencias más originales es la que en Tandil realizan Marcela Juárez y Guillermo Dillon, ambos profesores universitarios de la Facultad de Arte de la Universidad Nacional del Centro. Se trata del espectáculo de teatro oscuro/auditivo Todo que oír, fascinante realización a la que se accede por YouTube y que hay que escuchar con auriculares y los ojos bien cerrados. «Todo que oír toma la forma de episodios de relatos grabados, que convocan a un auditor con auriculares y, levemente, evocan el ritual que tantos espectadores disfrutaron en las tres ediciones de nuestra obra Nada que ver (teatro oscuro)», cuenta Dillon al ser consultado por Acción.
A su turno, Juárez comenta que «la experiencia de Teatro Oscuro en Tandil comenzó en 2009, a partir de la puesta a prueba de un entrenamiento con un grupo de estudiantes del Club de Teatro. Lo auditivo tiene en estas propuestas una participación muy importante, no siempre en forma de palabra. De hecho, la palabra se presenta con una sustracción deliberada y, en ocasiones, se elude la lengua local para generar otras percepciones sonoras. Si bien el teatro sensorial en oscuridad postula por un lado un actor coral/colectivo y por otro un espectador individual, en este caso la tecnología ofrece una nueva relación: un “uno a uno”. Se trata de una teatralidad “al oído” que sucede en el ámbito doméstico y con un espectador singular, aislado en un juego propio de escucha».


En casa. La Comedia Cordobesa no para. (Prensa)

Dillon agrega que en la investigación que llevaron a cabo para montar la pieza, «los cruces entre tecnología y teatro, el desarrollo de las herramientas de generación, edición y difusión del sonido, ocupan un lugar central. Las nuevas tecnologías nos permiten manipular de formas impensadas los esquivos fenómenos acústicos y hoy, más que nunca, pueden ocupar el lugar de “objetos sonoros”, tal como los postulaba Raymond Murray Schafer. Además de todas las consideraciones psicoacústicas del arte sonoro, emerge una dimensión teatral impensada. Al poder tratarlos como objetos, los sonidos digitalizados se transforman en elementos susceptibles a las operaciones propias del teatro de objetos. Pueden ser manipulados, deslocalizados, fundidos, transformados, generando un gran potencial poético».
Juárez concluye que «es la escucha semántica la que orienta la construcción de ficción en presencia de palabra o sonido en escena. La palabra/texto y la palabra/objeto sonoro, susceptible de ser oído, ofrece sonoridad, ritmo y cualidad asociativa, condensatoria y poética por encima de la cualidad representativa de lenguaje». El resultado es, a todas luces, imperdible.

Otras narrativas
Otro ciclo radioteatral valioso es el que organiza la Fundación SAGAI (Sociedad Argentina de Gestión de Actores e Intérpretes) desde 2015: los cortos El telón del aire (Teatro al oído), de frecuencia semanal, que se difunden por el servicio de radio de la agencia de noticias Télam a sus más de 400 emisoras abonadas en todo el país. También se accede libremente a través del sitio Narrativa Radial y del portal ARUNA (Asociación de Radios Universitarias), además de estar disponible en Spotify.
Narrativa Radial es un centro de formación, estímulo y creación del relato que despliega múltiples variantes radioteatrales, bajo la dirección de Marcelo Cotton. Además de El telón de aire con SAGAI, trabaja con Proyecto urgente: ficción por mensajes de voz, piezas que nunca superan los dos minutos y medio y se descargan en la página ya citada: Parejas en cuarentena (Caso 1), Cuando pase la pandemia, La cuarentena de al lado, El exilio de la doctora, entre otras.  
Junto con los anteriores casos, también hay que destacar la labor de difusión que realiza en la web Mirko Mescia. A través de Teatrofonía, brinda materiales y conexiones sobre «teatro-música-sonido-orejas», en un recorrido que abarca múltiples expresiones procedentes de Inglaterra, Alemania, Latinoamérica y, especialmente, la Argentina. En suma, la radio y los medios auditivos al servicio de la experiencia teatral.