Cultura

Postales del encierro

Con la cámara de los celulares y el registro de las videollamadas como recursos, directores, actores y guionistas llevan adelante producciones que retratan la vida cotidiana en tiempos de coronavirus. Los desafíos que enfrenta la industria audiovisual.


Sesiones virtuales. Cáceres es uno de los protagonistas de Terapia en cuarentena.

La cuarentena desatada por el coronavirus cambió, lisa y llanamente, el mundo tal como lo conocíamos. Todo se ha visto alterado por ese micrométrico bichito que puso en jaque al capitalismo. La industria del entretenimiento es una de las más perjudicadas: el cine, los cortos, las series y los documentales han tenido que poner el freno obligatoriamente. En Argentina, el parate de rodajes y filmaciones fue total durante los primeros quince días, hasta que en abril comenzaron a aparecer rebusques ingeniosos, changas audiovisuales y manotazos de ahogado para abastecer de contenidos on demand al público que navega a través de las redes en tiempos de aislamiento social.  
«Todo es bienvenido y aquí estamos, para que el show, aunque rengo, continúe. Esperemos que sea un paréntesis breve», dice el cineasta Sebastián Tabany, que lanzó el atractivo cortometraje Minsk. Por su parte, Guillermo Francella se sumó gustoso a una transmisión en vivo por Instagram junto a Florencia Peña, en la que revivieron a Pepe y Moni Argento en tiempos de cuarentena. La excusa fue el anuncio del desembarco teatral de la serie Casado con hijos, prevista para el año próximo. «Me lo propusieron y me pareció oportuno, creo que es interesante empezar a alimentar el interés por ver a estos personajes. No estoy habituado a filmar en este formato, pero debo reconocer que salió muy bien», le cuenta el actor a Acción.
El nuevo escenario plantea más dudas que certezas. ¿Qué pasará con los ciclos televisivos de ficción? ¿Cuál será el futuro del cine local? ¿Toda expresión artística se realizará a través de una camarita casera? «Difícil imaginarlo», admite Luciano Cáceres. «Quizás alcanza con ver lo que está sucediendo en el mundo para suponer lo que podría pasar en nuestro país. Uno trata de no ser drástico, pero cuesta mucho. De todas maneras, hay que poner el hombro y adaptarse a las circunstancias», opina el actor, que protagoniza Terapia en cuarentena. Realizada de manera integral dentro del protocolo que impone el aislamiento social, la serie se emite a través de la plataforma Contar.

Contexto actual
Las redes sociales se han convertido en las vedettes del momento. Todo pasa por sus dominios y uno de los sucesos a nivel mundial es la aplicación Tik Tok, especialmente entre jóvenes y adolescentes, al punto de ser una de las aplicaciones más descargadas junto con Whatsapp e Instagram. Algo similar sucede con el uso de la ahora popular Zoom, originalmente diseñada para el ámbito corporativo. En tanto que Netflix, la empresa de entretenimiento más exitosa gracias a las circunstancias actuales, anunció que está produciendo una serie llamada Distancia social, con la guionista y productora Jenji Kohan, la creadora de Weeds, al frente.
La vida de encierro que marca nuestros días también es exhibida a través de proyectos independientes como Adentro, una serie que se realizó con un formato de grabación distinto al habitual, ya que se hizo a través de videollamadas. Crea Contenidos, la productora de Santiago Ramundo, Diego Vago y Santiago Talledo, desarrolló los siete capítulos que se pueden ver en YouTube, que incluyen participaciones de Delfina Chaves, Darío Barassi y Mariana Genesio Peña. «Si bien se sobreentiende que el contexto es el de la cuarentena, el COVID-19 nunca es mencionado. La trama describe la transformación de seis amigos, que descubren sus diferencias a la hora de replantear sus valores y prioridades», explica Vago.


Pantallas. Charla en una escena de Minsk.

Como por efecto dominó, a esta experiencia inaugural le siguió la mencionada Terapia en cuarentena, que describe las peripecias de una psicoanalista (Carola Reyna) y cuatro pacientes (Mercedes Funes, Luciano Cáceres, Coco Sily y Violeta Urtizberea), que se ven forzados a seguir con las sesiones de manera virtual. «Creo que el psicoanálisis se condice con estos tiempos. Intentamos encontrarle un foco que describiera este momento especial que estamos atravesando y, por supuesto, había que sumarle una dosis de humor a partir de los conflictos de los pacientes», explica Marcelo Camaño, el autor de esta ficción y de otras como Resistiré y Montecristo.
Para Cáceres, la grabación fue «una experiencia tan novedosa como inimaginable. Hubo que resolver muchas cosas en tiempo récord, entre ellas cumplir con el protocolo fijado por la Asociación Argentina de Actores, por lo que hubo que evitar contacto con los compañeros y enviar muchos materiales por mensajería. A mí me mandaron una caja “sanitarizada” y me encontré con una aparatología importante y con todas las instrucciones para comunicarme vía Zoom». El actor encarna a Diego, «un tipo obsesionado con mantener el cuerpo fibroso en el gimnasio y tener sexo diverso. Claro, en estos tiempos de cuarentena, la vida se le viene abajo y está desesperado».

Nuevo formato
Las fronteras del cuerpo es otro producto derivado del actual estado de cosas. Se trata de una película colectiva que fue pensada, filmada y editada entre el 4 y el 13 de abril. Consta de 15 cortometrajes de entre cuatro y seis minutos cada uno. «Bajo la consigna “así miro/siento el mundo en este tiempo”, realizadores de distintas ciudades argentinas elaboraron microrrelatos narrados en primera persona, usando sus teléfonos celulares, con temas que van desde el encierro hasta sensaciones, pensamientos y reflexiones poéticas», describe Andrés Habegger, uno de sus impulsores. «La idea fue producir un registro visual para dejar constancia de este momento excepcional y sin precedentes que atraviesa la mayor parte del planeta», completa.


El interior. Las fronteras del cuerpo.

«Este formato llegó para quedarse, al menos por algunos meses», pronostica Tetsuo Lumiere, realizador argentino residente en Chile que recientemente dio a conocer el cortometraje Divorcio en tiempos de cuarentena. La comedia dramática es protagonizada por el propio Lumiere y su novia, la maquilladora trasandina Catalina Sofía. «La verdad es que fue una experiencia complicada e incómoda, porque colgamos dos teléfonos celulares en distintos ángulos de un ambiente de mi casa, lo que hacía que nuestro margen de maniobra fuera muy limitado. Muy loco, pero también divertido», dice el director.
El cineasta y periodista Sebastián Tabany estrenó el citado Minsk en su canal de YouTube. La idea emergió «en estos tiempos de Zoom. Pensé en un cortometraje con actores grabándose cada uno en su casa, pero no quería enfocarme en la cuarentena, me parecía demasiado oportunista y obvio. Entonces me acordé de un episodio del programa La dimensión desconocida llamado “A Piano in the House”, y tomé eso como disparador». Tabany dice que no padeció tanto la modalidad «videollamada». Y que pudieron arreglárselas con las tres protagonistas, Cumelén Sanz, Carolina Kopelioff y Ema Graña, para llevar adelante la producción.
«Yo escribí el corto y se lo presenté a las actrices. Y a través de videollamadas lo leímos todo y ensayamos cada escena. También hablamos de los personajes, el maquillaje, el vestuario y lo que se vería de fondo. Ellas ensayaron también cada escena por su cuenta, hasta que un día lo grabamos. Lo bueno de Zoom es que permite ser invisible, mientras que otras aplicaciones no. Entonces yo estaba viendo la escena y grabando todo. Ellas también grabaron, me mandaron todo el material y yo lo edité», explica el director. «Obviamente, las restricciones técnicas te obligan a ser creativo. Fue una experiencia gratificante y una necesidad del momento, pero quizás se convierta en algo para recordar de este momento histórico».