Cultura | FERIA DEL LIBRO 2022

Punto de reencuentro

A tres años de su última edición presencial, el evento que reúne a editoriales, autores y lectores en el predio de La Rural vuelve con una energía especial.

Pluralidad. El encuentro contará con la presencia de Mario Vargas Llosa entre los invitados y con La Habana como ciudad homenajeada.

DAMIÁN DOPACIO/NA

«Todo el mundo quiere estar, todo el mundo dijo presente», afirma Ezequiel Martínez, director general de la Fundación El Libro. La respuesta de la industria editorial a la convocatoria de la nueva edición de la Feria del Libro de Buenos Aires no puede ser más elocuente: 600 expositores, más de 1.500 actividades en programa y un récord de superficie cubierta en el predio ferial de La Rural, donde el evento tendrá lugar hasta el 16 de mayo.
«Si contamos la última presencial, que se hizo en 2019, son tres años sin Feria del Libro y se siente: hay una gran expectativa y ansiedad por el regreso. La Feria es un lugar de reencuentro, no solo para los autores y los editores sino para el público que tradicionalmente la tiene como una cita marcada en el almanaque», destaca Ezequiel Martínez. El entusiasmo tiene sus razones ante una prolongada situación de crisis que fue agravada por la pandemia. La 46ª edición de la Feria «está teñida de cierto aire de épica», observa Javier Marín, director editorial del Centro Cultural de la Cooperación, que estará presente en el stand 802. «Hace muchos, muchísimos años que trabajo en la @ferialibro. No recuerdo un inicio de Jornadas Profesionales con tanta gente como hoy. Parece que este año la Feria ¡la rompe!», tuiteó la editora de literatura infantil y juvenil Laura Leibiker después de asistir al inicio de las actividades de formación y capacitación destinadas a los profesionales de la industria. En la historia reciente el acto de inauguración se despojó de su carácter protocolar para convertirse en una forma de visibilizar los problemas del sector y de interpelar a las autoridades políticas. Este año los discursos estarán a cargo del escritor Guillermo Saccomanno y del presidente de la Fundación El Libro, Ariel Granica, y se descuenta que continuarán esa línea: «La inauguración es el momento donde se hacen los reclamos y donde también se agradece por las cosas que se pudieron hacer. No obstante, en los últimos años los reclamos se repiten sin solución. Esperemos que la Feria funcione como el encendido de un motor a media máquina, que le imprima velocidad y le permita recuperarse», dice Ezequiel Martínez. El director de la Fundación El Libro destaca el programa Nuevo Barrio, una iniciativa para apoyar a las editoriales pequeñas. «Es un sector de 20 stands que las editoriales reciben en forma gratuita para tener una primera experiencia de transitar una Feria del Libro con la idea de que puedan continuar en ediciones posteriores», explica. Entre las propuestas para el público juvenil «el encuentro internacional de book influencers agrupa a booktubers, instagrammers y tiktokers, con participantes de Estados Unidos y Rumania, que mueven muchísimo a través de las redes sociales y son grandes lectores». La Habana es la ciudad invitada de honor. «No es solo la literatura lo que se convoca cuando se invita a una ciudad sino a toda su cultura y, en este caso, el espíritu del Caribe viene con Cuba: habrá escritores jóvenes, porque les interesa difundir a los autores emergentes que todavía no están instalados en nuestras regiones, y también artistas y músicos para un espectáculo que se realizará en la noche del sábado 30», adelanta Martínez.

Como parte de las actividades del CCC se presentarán los libros Argentina en Fidel Castro, con la participación de Juan Carlos Junio y del embajador de Cuba, Pedro Pablo Prada y Álvaro García Linera. Para lxs que vendrán: crítica y revolución en el siglo XXI, editado junto con la Universidad Nacional General Sarmiento. Además del exvicepresidente boliviano y Junio, participarán los autores y compiladores Ramiro Parodi y Andrés Tzeiman, investigadores del CCC. «Esta feria, una de las más grandes del mundo, siempre contó con el apoyo de los lectores», afirma Javier Marín. «Después de la ausencia, esta edición tiene algo de refundacional, de volver a instalar la importancia de los libros en la cultura y en la identidad de nuestra sociedad. En nuestra historia los libros siempre estuvieron ligados con la esperanza», agrega. La presencia de Mario Vargas Llosa entre los invitados internacionales y el homenaje a La Habana encuadran en un criterio que subrayan los organizadores: la pluralidad ideológica. «Nos hace falta escucharnos sin los acaloramientos que son habituales», dice Ezequiel Martínez. Y nada mejor que un libro como punto de partida para el diálogo.


Osvaldo Aguirre