Cultura

Radio en acción

Cuatro ciclos que comprenden un bloque de diez horas diarias conforman una propuesta periodística basada en una agenda temática común y una mirada compartida de la realidad. Participación de dirigentes cooperativistas como columnistas.


Equipo. Caballero, Caruso, Ottaviano y Polimeni: información y análisis de 6 a 16. (Bernabé Rivarola)

Cerca de la conmemoración del centenario de la radio en el mundo, la 990 –heredera de Radio Splendid, emisoras fundada apenas tres años después de la histórica primera transmisión realizada por «los locos de la azotea» desde el teatro Coliseo de Buenos Aires– ofrece diez horas de programación, desde las 6 hasta las 16, con cuatro ciclos cuyos conductores reconocen como una «escudería» y cuentan con destacados columnistas, entre ellos, dos dirigentes cooperativistas de gran trayectoria (ver Nuestras voces).
Forjados en un derrotero por varias emisoras en los últimos años, Pablo Caruso, Roberto Caballero, Cynthia Ottaviano y Carlos Polimeni se instalaron en la 990 con una propuesta periodística integral. «La clave en nuestro caso está en saber que somos un colectivo de  profesionales, con mucho recorrido radiofónico, con décadas de trabajo, que han aportado una formación integral y una humanización de la tarea. Creo que allí está nuestra gran fuerza: cada programa se apoya en el colectivo y el colectivo se fortalece con cada programa», apunta Ottaviano.
El que abre la jornada es Pablo Caruso, al frente de Una mañana de estas (de 6 a 8). Lo secundan Horacio Marmurek, Damián «Árabe» Ramil y Marcelo Manuele. «Intento focalizar en un momento del día muy importante, tratar de pensar los tonos, los ritmos, la musicalidad, y nunca dejar de lado nuestro compromiso, nuestra subjetividad política, la honestidad de siempre, con la agenda clara, con la agenda que tiene todo el grupo», señala Caruso.
Luego llega Roberto Caballero, junto con Marcos Cittadini y Gustavo Lema. Caballero de día es el nombre del ciclo que va de 8 a 11 y que, según explica el propio conductor, «tiene mucho acento en la información, con un enfoque generalista, temas de salud, internacionales, tecnología, espectáculos, literatura y, obviamente, política y economía, que son el fuerte de la propuesta».
Entre las 11 y las 13 se emite Volver a las fuentes, que «como su nombre lo indica, se inscribe en la deontología periodística profundamente democrática –explica Ottaviano, su conductora–, en las prácticas históricas que parecen olvidadas y hunden sus raíces en la ética, la responsabilidad social y la convicción de que el periodismo, pero sobre todo la comunicación, son herramientas de transformación social, histórica, política y cultural». Para quien fue la primera titular de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, «intentamos ser partícipes de la batalla cultural, de espaldas a la tiranía del vértigo informativo y de cara a la reflexión y la profundización de los conceptos». Acompañan a Ottaviano como columnistas, Daniel Rosso, Susana Martins y la invitación especial de Eduardo Rinesi.
Finalmente, Carlos Polimeni cierra el bloque de programas con La tarde de Polimeni, desde las 13 y hasta las 16, y señala: «Les damos una vuelta de tuerca más a los temas del día, intentamos enfocar todo desde el punto de vista de que creo que hay que cambiar la cultura para después cambiar la política. Entonces el programa tiene una impronta definidamente vinculada con la cultura como quitapesares, no con la alta cultura sino con la cultura toda, el accionar humano como faro, como horizonte», sostiene Polimeni, a quien acompaña en el aire el periodista Jorge Halperin.
En un contexto de ultraconcentración mediática, una propuesta periodística como la de la 990 permite encontrar voces diferentes de las que predominan en el panorama comunicacional. Al respecto, Caballero destaca que «los medios hegemónicos tienen una agenda conservadora. Nosotros nos paramos en la vereda de enfrente. Entendemos que el periodismo es un servicio hacia las audiencias, hablamos con absoluta libertad, creemos que el periodismo ejercido con esa libertad es una contribución al pluralismo, a la diversidad y al derecho humano a la comunicación, en el que creemos profundamente».