Cultura

Rock manso

Después de contribuir con productos regionales al estallido del género en Latinoamérica, la escena de Cuyo se renueva con una camada de bandas y solistas que levantan la bandera de la diversidad estética y buscan trascender a escala nacional.


Encanto. Paraway fusiona pop y folk. (Prensa Mariana Paraguay – Foto Mona Guerrero)

 


Voces. Dicesare, Farré y el dúo Faauna, que mezcla electrónica y cumbia en su disco. (Prensa Juampi Dicesare – foto Maryana Campello – Prensa Juan Farre – Prensa Fauna – foto Paula Iannuzzi)

 

Después del cimbronazo que vivió Mendoza con el denominado rock «latino», con los Enanitos Verdes y Karamelo Santo a la cabeza, tuvieron que pasar algunos años para que otros sonidos comiencen a expandirse. Las nuevas generaciones de músicos cuyanos decidieron vincularse con su propio contexto y desde allí construir un sonido genuino y personal. Esto no quiere decir homogéneo, ni anclado a un solo género. Su presencia es cada vez más grande en el circuito musical y sus canciones disparan nuevos puntos cardinales.
Algunos de estos artistas eligen afincarse en Buenos Aires por cuestiones de movilidad y conexión social. Una de las mayores repercusiones en la escena fue la de Mariana Paraway y su disco Hilario (2014), editado por el sello Concepto Cero. Una sirena de la cordillera que mezcla pop y folk con instrumentaciones electrónicas y acústicas. Mariano Dicesare concentra el poder musical entre su proyecto solista (El príncipe idiota), el de su banda (Mi amigo invencible) y la conexión con su hermano Juampi Dicesare que, a raíz de su nuevo disco, se hace llamar Monotoro.
Además, también construyen sus carreras solistas Pablo Di Nardo (editó Los cuentos de Lucana), Emilio Cardone (presentó Feral el año pasado) y Juan Farré (sacó La indecisión del mestizo), entre otros. Sumados a ellos, y por un camino sonoro paralelo, andan los Faauna, un dúo de cumbia electrónica que lanzó Psicodelia cosa seria, también por Concepto Cero. «Mezclar un género marginal como la cumbia con otro top como la electrónica responde a una sociedad donde el rico, el clase media y el pobre se cruzan mucho más», advierte Cristian de Faauna.
Darío Manfredi es uno de los directores y creador de la mendocina Revista Zero. En contacto con Acción, arriesga un mapeo general: «Un punto en común entre estos músicos tiene que ver con su búsqueda incansable. Todos ellos mantuvieron la escena inquieta, no se detuvieron a esperar nada, supieron también trabajar en conjunto, aunque la modalidad de colectivo aún no empezara a ser protagonista en el movimiento musical».
«Estar en Buenos Aires te permite tocar mucho. Siempre ha sido el centro de todo, por más que Internet acerque todo a tu máquina. En el Interior, con un proyecto de música propia, no se puede tocar más de tres o cuatro veces al año: no hay renovación ni variedad de público», explica el músico Juampi Dicesare. Y Emilio Cardone completa: «Si bien los paradigmas han cambiado, estar en Buenos Aires significa poder llegar a una cantidad considerable de gente. Sigue siendo el lugar donde están concentrados los medios, los lugares, los sellos más importantes».
«A la hora de componer mi música tomo de referencia a muchas bandas de Mendoza, pero sobre todo a los chicos de Las Cosas que Pasan y Fideos con Tuco», cuenta Mariano Dicesare. Pablo Di Nardo profundiza sobre la composición de estas nuevas músicas: «La estética en Mendoza es muchas estéticas. Se han desarrollado estilos de manera sutil y con maestría; hay bandas y solistas de todo, que trabajan bárbaro. Lo hermoso, de un tiempo a esta parte, es que muchos artistas mendocinos, me animo a decir la mayoría, están reivindicando la estética propia, sobre todo en las letras. El rock manso, ese término que se les fue pegando también a los amigos porteños».
Si bien la mayoría de los músicos no niega el camino que abrieron años atrás bandas como los Enanitos Verdes y Karamelo Santo, tampoco los sienten guías. Aseguran que eran épocas y contextos diferentes. Di Nardo dice que los tiempos actuales «son distintos a los que vivieron otros mendocinos ilustres. La época de los discos y contratos ya casi se extinguió, como también la figura de los músicos padrinos».
Además de los mencionados, también suenan proyectos como el de Leo Costa, Leandro Lacerna, Elefante Solar, Usted Señalemeló, Migo Scalone, Lavanda Fulton, Microdiscos (Gonzalo Elizondo), SAM, Alicia, El Desastre y el Chimba. La lista es larga, será cuestión de navegar con un objetivo definido y escucharlos online o hacer clic en «descarga».