Cultura | PEQUEÑA ORQUESTA ACTUAL

Tangos oscuros y fantasmagóricos

Tiempo de lectura: ...
Juan Ignacio Babino

Con una estética que abreva tanto en la tradición del género como en los personajes de la literatura de terror para reflejar el presente, Pura Racha pisa cada vez más fuerte en la escena porteña.

Identidad colectiva. «El tango es lo que mejor nos define», aseguran los integrantes de Pura Racha.

Foto: prensa


«El tango siempre te espera». Esa frase un poco trillada, a su manera, aún sigue funcionando. Y lo hace, sobre todo, por su contracara: también hay que ir a buscarlo. Por la simple razón de que la escena contemporánea es amplia, profusa y variada. Y entre todas las propuestas, una de las que movió bastante el avispero durante el año pasado fue la de Pura Racha. El ensamble está integrado por Beto Flores (voz y letras), Anahí Meléndez (violín), Jonathan Miale (violonchelo), Damián Cegarra (bandoneón y composiciones), Néstor Domínguez (piano) y Maximiliano Scialom (contrabajo).

Editaron su tercer disco Resonancias oscuras, luego de Buenos Aires subterránea (2020) e Historietas (2022). El trabajo se divide en dos partes: por un lado, una serie de sencillos publicados durante todo el 2025, tangos cantados y recitados donde sus historias están ambientadas durante los 90 en Sarandí. Centrados en personajes del género de terror como «Boca floja», «Bartolo» y «Juan Piyama», están cruzados por la desgracia, la muerte y el misterio. Y por el otro, Del reverso del mundo, una sección compuesta por las piezas instrumentales «Vicios», «Nosferatu», «Ingenuo», «Necio» y «Puede ser». Todas composiciones de Cegarra, a excepción de la primera, de Mariano González Calo y la última, de Julio Coviello.

El sonido que despliega Pura Racha gira alrededor del tango y sus múltiples posibilidades. Y se insiste en una estética propia, buscada y encontrada. «Cuando estamos terminando un proyecto, ya vamos pensando en cuál será el próximo, de qué tenemos ganas, qué nos motiva», cuenta Damián Cegarra. «Siempre estamos pensando en algo y, de alguna manera, los proyectos se van encadenando. El grupo ya tiene su sonido y aborda ciertos tópicos, entonces encaramos los discos para ese lado. Así vamos logrando una continuidad. Por ejemplo, en Historietas nos basamos en El buscavidas, una recopilación de cómics de Alberto Breccia y Carlos Trillo».

El bandoneonista agrega que «lo último que sacamos fueron estos tres recitados y cinco instrumentales, todo orientado al terror, son historias musicalizadas. Y los instrumentales apuntan a lo mismo: al terror, a las melodías oscuras y fantasmagóricas. Historietas y Resonancias no están pensados como un lado A y B, pero claramente hay una estética y apuntamos hacia un cierto lugar. Siempre la idea es contar una historia. Nos gusta eso, ya sea desde la lírica o incluso desde la música».

Tiempos violentos
A cargo de las voces y las letras del grupo, Beto Flores afirma que «el tango tiene un montón de colores. Hay tangos humorísticos, tristes y también oscuros. Para mí tiene una fuerza en la música, en la poética que, si bien manifiesta un montón de desesperanza, hay algo de una visión un poco más grande. El tango es expresión de todo lo que pasa. Me gusta mucho la literatura de género: la ciencia ficción, el terror, el policial, el fantástico. Los trabajos de Pura Racha fueron pensados en esta estética, porque nos gustan los géneros».

El cantante señala un rasgo particular de los tiempos que corren como fuente de inspiración. «Hay algo muy horrible que noto hace un montón: vivimos en una sociedad bastante oscura, donde también hay mucho odio. Y abordar estos temas es una manera de hablarle a nuestra época. Hay algo medio terrorífico en todo lo que nos rodea. Y burdo y grotesco». Para Anahí Meléndez, «el grupo se para desde ahí, desde un pulso también muy citadino. De lo que ofrece Buenos Aires, que es una ciudad violenta, que te lleva un poco puesta, llena de ruido. Pura Racha intenta continuar un legado que se viene imprimiendo desde hace ya 100 años. El grupo un poco es hijo de los grupos y las estéticas que surgieron en los 90 y los 2000, una renovación que tuvo el tango, un renacer. Y hace un tiempo ya que viene con una búsqueda por el lado del terror y está buenísimo, porque es algo que está presente en nuestras vidas cotidianas: no tiene que ser una bruja o un monstruo».

¿Cuál es el lugar de la música porteña en el mundo actual? Cegarra dice que «el tango es lo que mejor nos define: en la intención, en la emoción. Me miro todas las mañanas en el espejo y me reconozco como un habitante de esta ciudad y no me distraigo con aspiraciones imaginarias, de otras tierras. El tango hoy es la posibilidad de hacer música auténtica, de verdad, sin artificios, en comunidad. Es la posibilidad de tener una voz propia, desligada de la moda del momento». A su turno, Flores destaca que «hay acceso a infinita cantidad de música y sin embargo vuelvo al tango, porque es la que me hace mover la patita. Y busco expresarme dentro de ese universo sonoro, poético, literario. Me moviliza y me conmueve. La escena actual está muy vital, se van construyendo un montón de lugares y de redes cada vez más grandes. Hay un sello propio y eso le da una riqueza enorme. Todavía falta un montón, falta todavía aunar un poco más».

Como todo quinteto con cantor, el sonido es el de una pequeña orquesta que, en vez de estar desplegado, está aunado en esa compresión. El rumor actual de Buenos Aires y de las grandes urbes de estos tiempos también suena a tango. Escuchen, si no, esto que cuentan con su música y con sus palabras: «Podrán pasar cien años y tantas modas y siempre va a sonar, imperturbable, un tango». Qué duda cabe.

Estás leyendo:

Cultura PEQUEÑA ORQUESTA ACTUAL

Tangos oscuros y fantasmagóricos

Dejar un comentario

Tenés que estar identificado para dejar un comentario.