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Trabajo manual

«Escribo a mano», cuenta Guillermo Saccomanno. «Para las notas me siento con la notebook, pero en los diarios de lectura y otros apuntes he recuperado la escritura a mano. Llevo libretas y libretones. La relación con la palabra, con la grafía, es parecida a la que se puede tener con el dibujo cuando escribís a mano, algo que se perdió con la máquina de escribir y más con la computadora, con esa falsa impresión del texto que ya se publica. Al escribir a mano, entrás en el silencio y el silencio te coloca en una situación de abismo, de reconocerte en tu letra. Escribí cuentos en libretones, y también dos o tres de los últimos libros, en estaciones de micros, en la playa, en el bosque. La escritura a mano tiene esa cosa de lo portátil, no tenés que esperar a llegar a tu casa y estar cómodamente apoltronado en un sillón. Los escritores suelen aparecer sentados, sosteniéndose la cabeza. No, es otra cosa, tiene que ver con el machete también, con lo que no querés olvidar y sentís que si no lo anotás en el momento se te escapa. Por supuesto que después hay una elaboración, la construcción de la frase, la sintaxis y demás, pero hay una primera instancia que de otra forma se pierde».