Cultura

Vidas de película

Figuras históricas, celebridades de la música y estrellas del deporte son inmortalizados cada vez con mayor frecuencia en la pantalla grande. Las biografías filmadas seducen tanto a los productores de Hollywood como a los cultores del cine independiente.


Personajes públicos. Bird, Nina, Lincoln y Snowden están basadas en hechos reales.

 

La lista de películas biográficas puede resultar interminable: Amadeus (1984), Capote (2005), Chaplin (1992), Cleopatra (1963), Ed Wood (1994), Elizabeth (1998), Gandhi (1982), I’m not there (2007), La caída (2004), La reina (2006), La vie en rose (2007), Lincoln (2012), Malcolm X (1992), Ray (2004), Steve Jobs (2015). Según el diario británico The Guardian, solo desde 2000 hasta 2014, de los 26 premios Oscar principales, 14 fueron a manos de quienes pusieron en pantalla la vida de personajes verídicos.   
Por lo visto, si bien el subgénero de las «biopics» –de «biography», biografía, y «picture», películas en inglés– existe desde los inicios del cine, su presencia se ha vuelto notoria en los últimos años. Y, además, provoca una verdadera concentración de estrellas, ya que la idea de que un famoso encarne a otro atrapa a las audiencias y a los ejecutivos de Hollywood.
A la reciente Nina, con Zoe Saldana en el papel de Nina Simone, en agosto se suman The founder, con Michael Keaton como el fundador de McDonald’s, y Genius, sobre la tormentosa relación entre Maxwell Perkins, descubridor de Ernest Hemingway, Scott Fitzgerald y Thomas Wolfe, y este último (actúan Colin Firth, Jude Law y Nicole Kidman). En setiembre, Oliver Stone –controvertido director de JFK, The Doors y Nixon– reincide en el subgénero y estrena Snowden, donde Joseph Gordon-Lewitt es el hombre que filtró miles de documentos clasificados a la prensa. Y Tom Hanks, que ya hizo de Walt Disney, protagoniza Sully, biopic del piloto Chesley Sully Sullenberger, que en 2009 salvó un vuelo al hacerlo aterrizar en el neoyorquino río Hudson. Dirige Clint Eastwood, quien en 1982 llevó al cine la vida de Charlie Parker (Forest Whitaker), en Bird.
Igualmente se esperan dos films sobre Barack Obama: Southside with you, que narra los inicios de su romance con la que sería su mujer, Michelle; y Barry, sobre su época universitaria. En tanto, el deporte, que ha inspirado joyas como Toro Salvaje y Carrozas de fuego, estará representado por Pelé, el nacimiento de una leyenda, que recorre la vida del astro brasileño del fútbol, y Bleed for this, la historia del campeón de boxeo Vinny Pazienza.

 

Referentes
Pero, ¿por qué este tipo de producciones son tan esperadas? «La historia personal de un artista, por ejemplo, se traduce directa o indirectamente en su obra. El público quiere llegar al origen de esa obra que lo conmueve», señala Ernesto Ardito, quien ha co-dirigido documentales sobre Alejandra Pizarnik, María Elena Walsh, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Raymundo Gleyzer y Paco Urondo. «Muchas veces, en torno a una gran personalidad hay un aura de misterio, mito, tabú, que desde las biografías se van desandando o confirmando. Para el público es una gran exploración. Y, por otro lado, una gran inspiración, ya que en todas las áreas de la creación, las personas buscan referentes con los cuales identificarse», sostiene.
Para Alejandra Grinschpun, productora de Gema Films –de donde salió 327 cuadernos, documental de Andrés Di Tella sobre Ricardo Piglia–, el subgénero es entretenido. «Para el público es fácil de digerir. Son películas muy atractivas, dinámicas, ya que al contar usualmente una vida cronológicamente, narran momentos de gran intensidad emocional: hay nacimientos, felicidad, depresiones, muertes. Y les brindan a los espectadores la sensación de estar conociendo en profundidad a sus ídolos».
Con fiascos como Alexander (2004), de Stone, las biopics –inauguradas en 1900, con Juana de Arco, de George Méliès– se cuentan entre los mayores desafíos para los actores, porque el público conoce de antemano al personaje principal. Como dato adicional, entre los personajes más representados figuran: la mencionada Juana de Arco, Napoléon, Abraham Lincoln, Adolf Hitler, Enrique VIII, Cleopatra y las reinas Victoria e Isabel.