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Bielsa en ascenso

Tras una temporada en la que generó un cambio cultural, el rosarino afronta el reto de conducir al Leeds a la Premier League. Su filosofía de juego, el fair play y sus decisiones polémicas, factores que lo ubican en el centro de la escena.

Líder. El técnico de 54 años en un encuentro de la Football League Championship, segunda división, correspondiente al actual torneo. (Prensa Leeds United)

Un club inglés que ganó tres ligas y disputó torneos internacionales acumula ya 15 temporadas sin participar de la Premier League, el torneo de élite de Inglaterra. Para peor, en ese tiempo descendió a la tercera división y demoró tres temporadas en volver a la Football League Championship, segunda categoría. Ubicado en el norte, el club de la ciudad de universitarios y de trabajadores de la lana hoy vive un tiempo distinto. Entre otras cosas por tener en sus filas a Marcelo Bielsa, atraído por ese desafío deportivo y romántico de liberar a Leeds United, el club en cuestión. Bielsa, que nunca había dirigido en segunda división, estuvo cerca del ascenso a la Premier durante la temporada pasada con un estilo de juego que evocó los buenos viejos tiempos de la institución. Y por esto la historia continúa. En el actual Championship, el entrenador rosarino insiste con su idea de juego de posesión y ataque para devolver a Leeds a la principal divisional del fútbol inglés. Lo que ya parece haber ganado es el amor de los hinchas, el reconocimiento dirigencial por «un cambio cultural» y, en especial, el respeto del país en el que nació el fútbol, donde siempre soñó trabajar como entrenador.
Al margen de que Leeds no había terminado nunca tercero desde que descendió a la Championship en 2004, Bielsa cambió la cabeza de los futbolistas, del club y de la comunidad, no sin escándalos y debates. Jugándose el ascenso, les ordenó a sus jugadores en un partido que se dejaran hacer un gol porque habían convertido uno con un rival tirado en el césped. «Lo importante es la nobleza de los recursos utilizados», explicó el rosarino. La actitud le valió que la FIFA le entregase el premio Fair Play. Muchos recordaron, sin embargo, que también había sido multado por enviar a un asistente a espiar un entrenamiento de Derby County. Pese a estos episodios, nada interrumpió la comunión de Bielsa con el mundo Leeds. Basta recordar algunas muestras de afecto; aunque no logró el ascenso, un hincha le dedicó una pintada callejera con la inscripción «¡Vamos Leeds, carajo!». Una frase que patentó el técnico cuando obtuvo uno de sus dos títulos con Newell’s Old Boys de Rosario, el club de sus amores.
El interés por la figura de Bielsa en distintas partes del mundo se explica por su ética deportiva, pero sobre todo por su conocimiento del fútbol. Lo demostró en Athletic de Bilbao, Olympique de Marsella y la selección de Chile. Lo repite en el estadio Elland Road. «Aquí, en Inglaterra –cuenta Pablo Hernández, futbolista español de Leeds–, es difícil traer filosofías nuevas, pero el secreto de sus equipos es que los jugadores estén con él a muerte, y que crean en su idea. Así, un equipo ya tiene mucho ganado». La idea de juego de Bielsa mantuvo la base (iniciativa, control de pelota, velocidad y presión) y sufrió algunas modificaciones, por ejemplo ya no aplica esquemas muy rígidos. «Nos pide que seamos mucho más ofensivos para tener más ocasiones de gol. Es una de las identidades de Leeds. Somos un equipo muy solidario, lo que quiere Marcelo: los hinchas lo ven y eso les genera expectativas». Bielsa, al margen del afecto, sabe que decidió continuar en Leeds para conquistar el objetivo que se propuso ni bien desembarcó en Inglaterra. «Tenemos la ilusión de mejorar lo de la temporada anterior –aceptó–. Nuestra obligación era ascender. Este año se renueva la posibilidad, y ojalá estemos en condiciones de conseguirlo».

En primer plano
La prensa suele presentar las decisiones de Bielsa como «locuras», a partir del apodo que se ganó en su Rosario natal, cuando se fue a vivir a la pensión de Newell’s, acaso su «locura» de origen. Pero detrás de cada decisión, Bielsa tiene un fundamento. Y en muchos casos sorprende con medidas que generan controversias. Por caso, en la temporada pasada, el rosarino impulsó el rediseño de las instalaciones del centro de entrenamiento de Thorp Arch (instaló una cama en su oficina para seguir más de cerca la evolución del equipo) y ordenó a sus jugadores que levantaran la basura de los alrededores del campo de juego para que «aprendieran lo que le cuesta a un hincha comprar una entrada». También el gol que Leeds le cedió a Aston Villa se inscribe en su mensaje de cultivar valores deportivos. Todo en el marco de un técnico que apuesta por el buen fútbol, asentado en un método de trabajo que prioriza detectar virtudes y defectos propios y ajenos.
Acaso por todas estas cualidades, en los 15 meses que lleva en Leeds, Bielsa fue protagonista de diversos trabajos culturales. Entre esos trabajos figuran la realización de un documental que repasa a fondo la primera temporada y un libro con eje en el desembarco del rosarino en Leeds. Precisamente, en junio de 2018, cuando Bielsa firmó contrato, el periodista Jon Mackenzie, hincha de Leeds, empezó a escribir acerca del técnico argentino en la institución de la que es hincha. Mackenzie publicará, en poco tiempo, Living Between Lines (Vivir entre líneas). «Bielsa reconoce que la victoria puede ser agridulce y que perder a veces puede ser algo bueno –cuenta Mackenzie–. Según las estadísticas, Leeds tuvo mala suerte por no ascender. De cualquier modo, Bielsa dejará atrás un legado increíble. En poco tiempo, inscribió su historia en el folklore de Leeds».
Bielsa llegó a un club que descendió dos categorías por malas administraciones económicas y que cambió sistemáticamente de técnicos en los últimos años. Por eso la expectativa no decae: revivió al equipo y a los hinchas. La sinergia con los aficionados provocó que recordaran los tiempos de Don Revie, un DT exitoso de finales de los 60, principios de los 70, a la vez una leyenda del fútbol inglés. Leeds, cuyas últimas grandes actuaciones fueron el título de la liga en 1992 y las semifinales de la Liga de Campeones 2001, volvió a sentirse vivo con Bielsa. «¿Qué es lo que lo hace tan especial?», se preguntó el sitio Copa90 en un minidocumental titulado La revolución de Marcelo Bielsa en Leeds. «Visto de afuera –dice un hincha de Leeds– era una locura la contratación de Bielsa, pero es el paso más seguro que hemos dado. Son los mismos jugadores que las temporadas pasadas, pero la diferencia es que ahora tenemos a un entrenador de clase mundial». Se llama Marcelo Bielsa.