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Camino de leyenda

Conductor de Golden State Warriors, el equipo que domina la NBA, Stephen Curry acumula records y grandes actuaciones que lo encaminan a dejar una huella en la historia de este deporte.  
Protagonista. Curry en el estadio de Golden State, en Oklahoma, colmado de público. (Shaw/Gina/AFP/Dachary)

No parece que esté haciendo un gran esfuerzo. No digo que no lo haga, sino que no lo muestra. De eso se trata. Hay un cierto sentido de la musicalidad en la forma que funciona su cuerpo. Parece que se está moviendo en una dimensión ligeramente diferente a la del resto. Su gran velocidad y potencia, y un increíble control, es todo lo que quiere un bailarín». Graham Lustig, director artístico de la Compañía de Ballet de Oakland, California, describió así a Stephen Curry, el mejor basquetbolista de Estados Unidos y líder de Golden State Warriors, actual campeón de la NBA. El testimonio de Lustig fue publicado por The New York Times en su intento por comprender cómo este hombre de 191 centímetros y 86 kilos se convirtió en la sensación de la liga más poderosa del mundo. Es que a los 27 años, Curry asombra al mundo como conductor de Golden State, el equipo que consiguió un récord de triunfos en el comienzo de la temporada,  superando a Houston Rockets (1993/94) y Washington Capitals (1947/48), ambos con 15 victorias consecutivas. Los Warriors ya pasaron ese umbral y van por más. El recorrido del jugador, hombre clave de Golden State y a quien comparan con Michael Jordan por su incidencia en el equipo, es diferente al de los últimos grandes basquetbolistas, como Kobe Bryant y LeBron James, estrellas desde su juventud. Nacido en Akron, Ohio, su talento fue divisado por la Universidad de Davidson, en Carolina del Norte, que lo ubicó en el séptimo escalón del Draft (así se denomina al procedimiento mediante el cual los equipos incorporan jugadores de universidades norteamericanas o de ligas de otros países) en 2009. No obstante, las lesiones en los tobillos en sus comienzos lo relegaron a un segundo plano. Pese a esos obstáculos y a no tener el físico de otros jugadores que se destacan en la Liga, Curry logró hacerse un lugar en el básquet en base a perseverancia y, sobre todo, talento. «Es necesario ser técnicamente cualificado –admitió–; obvio, no soy el jugador dominante físicamente en la NBA. Pero soy capaz de hacer muchas cosas diferentes en la cancha. Capaz de driblar con las dos manos, de tirar adentro y afuera… Hay muchas oportunidades para la gente pequeña en el básquet; y si no las hubiera, no estaría en la liga».   Primer nivel Hijo de Dell Curry, quien jugó de 1986 a 2002 en la NBA, Curry aprendió a eludir a sus rivales sin esforzarse con largas jornadas de entrenamiento en el gimnasio. A su gran habilidad se suman otros atributos como la capacidad para superarse y su espíritu ganador. Suficientes condiciones para que cada presentación de Curry genere fuertes expectativas en el público. Existen otros aspectos de su personalidad que realzan su figura. Apasionado por el fútbol de playa luego de un viaje a Brasil, Curry encuentra inspiración para su juego en las gambetas de Lionel Messi. «Los dos tenemos un estilo creativo –se comparó con Messi–; me encanta verlo jugar, soy un gran fanático. No sabés qué es lo que va a hacer en cada momento». También su fe religiosa aparece en el perfil de la estrella de la NBA. Casado desde 2011 con Ayesha, su novia de la universidad a la que conoció en la iglesia cristiana, y padre de las niñas Riley y Ryan, Curry ha llevado bordado en una lengüeta de sus zapatillas el «4.13», en referencia a un versículo de la Biblia, de San Pablo: «Todo lo puedo». En cuestión de estadísticas, ya pudo superar algunos logros de Michael Jordan en Chicago Bulls en la temporada 1991. Si se toman los primeros 15 partidos, Curry aventaja a Jordan en puntos, asistencias y triples. A esto se añaden otras marcas de relieve: en el torneo 2014-2015, logró el récord de triples, con 286 (44,3%) y esta temporada se encamina a sobrepasar esa cifra. «Estamos ante uno de esos pocos jugadores elegidos para este deporte –escribió el especialista Guillermo Ortiz en la revista digital Jot Down–, un hombre que, si lo acompaña el equipo, está llamado a ser el gran héroe de esta generación, la referencia en posters y videos de YouTube». ---Roberto Parrottino