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El niño maravilla

El belga abandonó el fútbol para dedicarse al ciclismo y con apenas 20 años ganó las tradicionales Vueltas de San Juan y de Algarve. Los elogios de especialistas y las expectativas para el Giro de Italia, una de las tres pruebas más importantes del calendario.


Velocidad. En  Argentina, Evenepoel logró su primer gran título como profesional. (Luis Alberto Rojo)

Su rostro aniñado y sus 20 años recién cumplidos contrastan con la madurez que muestra cuando está montado sobre su bicicleta. El belga Remco Evenepoel, ganador de la Vuelta a San Juan 2020, no para de sorprender con su evolución. Colegas y especialistas ya lo consideran como el sucesor de Eddy Merckx, «El monstruo belga», ganador de cinco Tour de Francia, cinco Giros de Italia y una Vuelta a España, las tres grandes carreras del ciclismo mundial.
Después de destacarse en las divisiones menores del Anderlecht, en la Academia del PSV Eindhoven neerlandés, e incluso con citaciones para las selecciones juveniles de su país, Evenepoel abandonó el fútbol y se dedicó de lleno al ciclismo a partir de 2017, con un doble título mundial en su campaña como juvenil. Dos años después, en febrero de 2019, en Argentina, tuvo su estreno profesional, con el noveno puesto en la Vuelta a San Juan y el triunfo en la categoría menores de 23.
Este año, Evenepoel regresó a San Juan y maravilló con su performance. En la primera etapa se recuperó de una caída por un choque con un espectador. En la prueba contrarreloj logró una marca de 47,3 kilómetros por hora, con más de medio minuto de ventaja sobre el segundo en medio de una tormenta, para sumar su primera victoria parcial. El triunfo resulta meritorio teniendo en cuenta que, pese a su edad, Remco sostuvo el liderazgo en la tabla general aun en situaciones de presión y ganó su segunda competición por etapas, después de haber vencido en la Vuelta de su país en 2019. También mostró su personalidad fuera de la ruta. Desde hace tiempo, fanáticos del ciclismo se empeñan en lamarlo el «Messi de la bicicleta», debido a sus virtudes para conducir y su mentalidad ganadora. «No, soy Remco, él es muy famoso», dijo el belga, que en cambio aceptó con gusto el apodo de «El niño maravilla».

Escalada y reto
Para mostrar que la exhibición de San Juan no fue una casualidad, Evenepoel volvió a brillar en Portugal, al ganar la Vuelta al Algarve, con dos victorias en cinco etapas, para convertirse en el ganador más joven en las 46 ediciones que tiene la competencia. En la subida de Malhao, el parcial más duro de la carrera, persiguió al especialista en montaña colombiano Miguel Ángel López para terminar a solo cuatro segundos y caer desplomado tras cruzar la meta. De esa forma defendió el liderazgo en la general y definió la competencia al día siguiente, cuando ganó la contrarreloj al superar por diez segundos al campeón del mundo de la especialidad, el australiano Rohan Dennis.
Si bien deslumbró al planeta con su rendimiento, el mánager del equipo Quick Step, Patrick Lefevere, considera que su pupilo todavía está lejos de su máximo nivel: «Aunque parezca pretencioso, todavía no está en su mejor forma. Estamos descubriendo su potencial. No sé dónde terminará». No obstante, por su proyección, Evenepoel ya carga con la presión de romper el maleficio que persigue al ciclismo de su país: desde hace 42 años, cuando Johan de Muynck ganó el Giro de 1978, ningún belga pudo vencer en alguna de las tres grandes Vueltas.
En ese plano, su participación en el Giro de Italia asoma como su próximo gran desafío. Y si bien será su estreno en una carrera de tres semanas, muchos pedalistas del circuito lo consideran favorito para ganarla. «Sus victorias demuestran que es un talento extraordinario si puede hacer eso a los 20 años», aseguró el italiano Vincenzo Nibali, uno de los siete ciclistas de la historia que pudo ganar el Tour, el Giro y la Vuelta. «Los jóvenes corredores necesitan algo de tiempo antes de poder competir por una victoria en una gran Vuelta. Pero tengo la sensación de que esta teoría no es válida para Remco Evenepoel», dijo Nibali, que considera al prodigio belga como un rival directo para el Giro.
«Puede que luzca el maillot rosa del Giro (la camiseta que usa el líder de la general durante la carrera italiana), pero no es mi foco principal tenerlo este año», anticipó Evenepoel. Sin embargo, y en base a su crecicimiento sostenido, es más que probable que la nueva estrella del ciclismo mundial se sorprenda a sí mismo, como viene haciendo con el resto del mundo.