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Embajada argentina

La liga española, el segundo torneo más importante después de la NBA, presenta una camada promisoria de jugadores liderada por Facundo Campazzo, figura del Real Madrid. Antecedentes y razones de un fenómeno con impacto en el seleccionado.


País vasco. Vildoza, del Baskonia, busca detener a Campazzo, en un duelo de junio de este año. (EFE)

Cuando la Generación Dorada sobresalía en el mundo por sus resultados y su juego, varios jugadores se desempeñaban en los mejores equipos de Europa y en la NBA. Hoy no tenemos tantos basquetbolistas compitiendo en el más alto nivel». Así describe Luis Scola, principal referente del equipo argentino, el panorama actual de la disciplina en lo que concierne a la selección, sin embargo esto no implica diagnosticar una crisis. Si bien existen visibles diferencias con el ciclo liderado por Emanuel Ginóbili, cabe subrayar un fenómeno creciente y alentador: la camada de jóvenes argentinos que viene abriéndose paso en uno de los certámenes más relevantes de Europa.
La referencia apunta a la Liga ACB de España en el torneo de clubes más importante a nivel mundial detrás de la NBA. Allí se congregan estrellas europeas, más algunos estadounidenses que eligen apuntalar sus carreras en el extranjero y talentos de otras partes del mundo entre los cuales figuran, y cada vez con mayor notoriedad, los argentinos. Hoy la nómina asciende a 10: Facundo Campazzo y Gabriel Deck (Real Madrid), Patricio Garino y Luca Vildoza (Baskonia), Nicolás Brussino y Nicolás Richotti (Tenerife), Marcos Delía (Murcia), Nicolás Laprovittola (Badalona), Lucio Redivo (Breogán) y Federico Van Lacke (Delteco). Salvo Van Lacke, los otros nueve constituyen la base de la selección argentina, y tienen a favor que están en permanente roce con basquetbolistas de élite.
Claro que el desembarco albiceleste se explica por una conjunción de factores. La Liga Nacional de Básquet (LNB), certamen federal ideado por León Najnudel, constituye un eslabón clave, dado que allí logran desarrollarse exponentes con proyección internacional. No obstante, y pese a sus progresos, el torneo no está entre los de mayor jerarquía, por lo que España aparece como uno de los destinos predilectos. Dos características tornan seductor al país ibérico: su exigente nivel y su amplia repercusión. No casualmente, pilares de la Generación Dorada como Scola, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Pepe Sánchez, Pablo Prigioni, entre otros, descollaron con su técnica y su espíritu ganador que luego trasladaron al seleccionado.

Herencia
Manuel de la Torre, periodista español de la web oficial de la NBA y especialista de la Liga Acb, sostiene: «Aquí se valora la garra, el sacrificio, ese compromiso de los argentinos por entrenarse con total dedicación y dar todo en la cancha, atributos que contagian a sus compañeros». En ese marco, marca distancias entre la camada de Pepe Sánchez, Nocioni, Oberto, Scola y la actual: «Los de antes eran puntales en equipos de primer nivel, mientras que los de ahora deben hacerse un lugar en conjuntos de menos nombre, lo cual es mucho más díficil».
Pese a ello, existe un caso paradigmático que abre expectativas. Facundo Campazzo, hoy puntal del Madrid, debió emigrar del equipo de la capital española para foguearse en Murcia, donde terminó siendo estrella del certamen. El club merengue lo repatrió y el base argentino no defraudó: en la temporada pasada fue decisivo para conquistar la Euroliga y la Liga ACB, y este año, con Deck, el Madrid ganó la Supercopa ibérica y lidera el certamen. Uno de sus más enconados rivales es el Baskonia de Vildoza y Garino, dos compatriotas que lograron consolidarse. A ello se suma otro aspecto: los argentinos que llegan a España muestran recursos de juego que son valorados por los entrenadores. «Se observa más técnica y disciplina, como en el caso de Vildoza. Mantienen las características de antes y le han añadido calidad. Claro que el talento es una cuestión distinta. Por eso conviene no comparar con aquel ciclo y disfrutar a estos jóvenes», analiza De la Torre.
Más allá de que hoy sean menos que en otros años, por caso en la edición 2004-2005 de la acb hubo 26 representantes, los argentinos y el torneo español mantienen un vínculo muy especial y, sobre todo, productivo para el seleccionado. Al cabo, allí también comenzó a escribirse el ciclo más prodigo del básquet criollo.