Deportes

Fenómeno sanjuanino

El representante de la región de Cuyo acentuó su dominio en la Liga Argentina de vóleibol, un certamen con variados contrapuntos. El Sudamericano de Clubes.  
Otra estrella. UPCN San Juan obtuvo el tricampeonato ante Buenos Aires Unidos. (Prensa Aclav)

Figuras internacionales dentro de la cancha. Famosos autóctonos, como Marcelo Tinelli, fuera de ella. Grandes ciudades y pequeñas localidades que hacen sus apuestas. Un reconocido canal de televisión que difunde la disciplina. La Liga Argentina de Vóleibol está compuesta por un combo de particularidades que la hace peculiar y apasionante. Sin embargo, en los resultados, en los últimos siete años, no se modificaron mucho los campeones: después de cuatro temporadas en las cuales festejó Bolivar (2007-2010), por tercer año consecutivo UPCN San Juan se consagró campeón de la Liga Argentina de Vóleibol. El club UPCN, surgido de la filial sanjuanina del gremio de Unión del Personal Civil de la Nación, se fundó en 2007. Rápidamente encontró una plaza en la Liga A1 gracias a la deserción de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, aunque en esa temporada 2007-2008 finalizó décimo. Luego, su curva ascendente no se frenó más: semifinalista en la 2008-09, finalista en la 2009-10 y tres campeonatos consecutivos desde la 2010-2011 en adelante. El último, conseguido hace pocos días. En la fase regular, pareció que este año cedería su lugar de privilegio. UPCN finalizó tercero, cerquita del segundo, el Personal Bolívar de Marcelo Tinelli, pero lejos del primero, Buenos Aires Unidos de Mar del Plata, una apuesta de la Secretaría de Deportes de la Provincia de Buenos Aires que empezó en 2010 y este año amagó con dar el gran golpe en la competencia.   A paso de campeón Sin descensos por una reestructuración para que la próxima temporada se sumen dos equipos a la categoría, los otros siete participantes sólo podían aspirar a que uno de ellos completara el cuadro de las semifinales. De allí que el primer puesto en la etapa regular traía un premio doble: ventaja de localía en los playoffs y el derecho de enfrentar en semifinales al presumiblemente más débil. Por ese motivo, Buenos Aires Unidos llegó a la final sin perder un solo partido: 3-0 ante Gigantes del Sur (Neuquén) en cuartos de final y mismo resultado ante Sarmiento Santana Textiles (Resistencia) en semifinales. Del otro lado de la llave, UPCN no tuvo problemas para dejar en el camino a La Unión de Formosa, pero en semifinales lo esperaba un Personal Bolívar levemente superior en la fase previa, con ventaja de localía, y que ganó cómodamente el primer partido al mejor de cinco. Nuevamente en Bolívar, el 3 de abril, UPCN mostró su chapa: ganó 15-13 en tie- break y empató una serie que liquidó días más tarde en San Juan con dos victorias contundentes que, por tercer año consecutivo, dejaron el proyecto de Tinelli fuera de la final. «El Gremio», como apodan en el ambiente al equipo sanjuanino, llegó a la instancia decisiva nuevamente en desventaja de localía y ante un equipo que quería festejar por primera vez en su historia. Pero en los dos primeros partidos disputados en Mar del Plata pisó fuerte y llevó la serie a San Juan con un 2-0 que lo ponía al borde del tricampeonato. El 22 de abril, luego de empezar dos sets abajo, lo remontó y ganó en tie-break. El estadio Aldo Cantoni explotó de alegría y la provincia también: unos días después, el gobernador José Luis Gioja felicitaba a los jugadores y cuerpo técnico, conducido por Fabián Armoa, en una mesa de café compartida en el centro de la capital de la provincia.   Más allá de la frontera Sin grandes apellidos como Milinkovic (BAU) o Giba (Bolívar). Ante los dos mejores y jugando menos veces de local. ¿Qué más se les podía pedir? En rigor, nada. Pero UPCN amplió las fronteras de sus logros y consiguió el primer Sudamericano de Clubes de su historia, después de dos finales perdidas en las últimas ediciones. Disputado en Brasil y clasificatorio al Mundial de Clubes de octubre ante los mejores equipos del mundo, los sanjuaninos empezaron otro camino a contracorriente de las posibilidades que se pronosticaban en la previa. Es que en su primer partido perdió con el local, el Vivo-Minas de Belo Horizonte, y clasificó a semifinales por la cómoda victoria ante el Perless peruano. Allí lo esperó un rival conocido: Buenos Aires Unidos de Mar del Plata. Como en la final de la liga local, UPCN logró imponerse 3-1, se reafirmó como el mejor del vóley nacional y clasificó a su tercera final sudamericana consecutiva. ¿Contra quién? Otra vez el Vivo-Minas brasilero, el favorito de todos, el que incluso será anfitrión del Mundial de Clubes y fuera verdugo de UPCN en la zona de grupos. Fue 30-28, 25-17 y 30-28 para los sanjuaninos. Triunfo contundente e histórico. Y otro logro más del representante de una provincia que pisa bien fuerte en el vóleibol criollo. De San Juan al país, del país a Sudamérica y, en octubre, de Sudamérica al Mundo. ---Tom Wicher