Deportes

Impacto olímpico


Gira. Amistoso entre Argentina y España. (MatÍas L. Sartori/Prensa FHCV)

 

Cuando Carlos Retegui tomó la dirección técnica del Seleccionado masculino de hockey sobre césped, en 2013, se puso un objetivo claro: los Juegos Olímpicos 2016. Tras tres años de crecimiento, los Leones llegan a Río como una de las cartas fuertes de la delegación nacional.
Los resultados probaron que la creencia del DT de que la Argentina podía estar al nivel de las grandes potencias era justificada. El tercer puesto en el Mundial de Holanda 2014 y el gran 2015 del equipo certifican el buen momento de Argentina. Sin embargo, el Chapa –apodo con el que se conoce al entrenador– no se queda en logros pasados y planea minuciosamente el camino hacia Río para llegar de la mejor manera. La preparación tuvo un traspié importante en marzo de este año: a Argentina le sacaron la sede del Champions Trophy por una deuda con la Federación Internacional. «Teníamos todo armado. Esto altera nuestra preparación, tendremos que readaptar el calendario», dijo Retegui a La Gaceta, de Tucumán.
Pese al contratiempo, el cuerpo técnico se movió rápido para armar un nuevo recorrido. Entre el 11 y el 25 de mayo, la selección realizó un fuerte trabajo de preparación en Mar del Plata, en tanto del 27 de junio al 3 de julio participará del Torneo Seis Naciones en España, donde estarán Alemania, India, Nueva Zelanda e Irlanda.
Los Juegos comienzan el 6 de agosto, y Los Leones ya conocen a sus rivales de grupo: Holanda (2º del ranking), Alemania (3º), India (7º), Irlanda (12º) y Canadá (14º). Argentina (6º) necesita estar entre los cuatro primeros para clasificar a los cuartos de final. Y si triunfa allí, irá a semifinales.
Con un equipo formado por varios jugadores de experiencia como el arquero Juan Manuel Vivaldi o los delanteros Lucas Vila y Facundo Callioni, a los que se suman jóvenes promesas como el defensor Gonzalo Peillat, un especialista en córner corto, la jugada por la que llegan más goles en este deporte. Con el apoyo del ENARD, siempre destacado por cuerpo técnico y jugadores, Argentina irá a Brasil «a competir, no a participar», según Retegui. El seleccionado masculino quiere abrir un ciclo exitoso con la obtención de su primera medalla olímpica y situarse definitivamente en la elite, tal como hicieron las Leonas, referencia de la disciplina.