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Líder positivo

Diego Simeone es el conductor de un Atlético de Madrid que viene sumando éxitos y se erige como la revelación de la temporada. La disputa contra los poderosos de la liga.  
Sello argentino. El entrenador obtuvo tres títulos tras asumir la dirección técnica. (LeonG/AFP/Dachary)

Mientras en otros países ningún club recibe más de 60 millones de euros por sus derechos de televisación –principal ingreso de los equipos de todo el mundo–, la Liga Española es la más desigual de Europa. En la temporada pasada sus dos equipos más importantes, Barcelona y Real Madrid, absorbieron 379 de los 724 millones de euros que invierten los diferentes canales autorizados a transmitir los partidos de Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y otras figuras. Es más de un 50% del total, y cuadriplican los ingresos del tercero de esta tabla de posiciones económica. Ese tercero se llama Atlético de Madrid, dirigido por el argentino Diego Simeone. El Aleti, club popular de la capital española, es uno de los grandes protagonistas de la liga sin contar con los apoyos económicos de su histórico rival, el Real Madrid, que desembolsó 100 millones solamente para la contratación de Gareth Bale. Justamente, a ese merengue bañado en oro, el equipo del Cholo Simeone lo venció en el mismísimo Santiago Bernabeu. Y así como el Real, más de la mitad de los equipos de la liga vieron desfilar victorioso al equipo Colchonero. ¿Y el Barcelona de Gerardo Martino? El encuentro ante el otro casi imbatible de España ocurrirá en la fecha 19, última de la primera ronda. Sí: los dos técnicos argentinos animan una de las ligas de fútbol más famosas del planeta. La diferencia es que el Tata asumió la conducción técnica del Barça con el gigante en marcha, mientras que el Cholo fue el gran gestor de esta revelación futbolística que trasciende la lógica del reparto de billetes.   Antecedentes de un líder Vélez, Pisa, Sevilla, Atlético de Madrid, Inter, Lazio y Racing fueron los clubes donde jugó Simeone. Pero el Aleti siempre fue especial para él, y viceversa. Simeone fue ídolo y capitán del último plantel del Atlético que se consagró campeón de la Liga Española. Fue en la temporada 95/96 y su recuerdo fue tan trascendente que al final de su carrera el Cholo se dio el gusto de jugar en sus dos clubes preferidos: el Aleti, al que volvió en 2003; y Racing, el club del cual siempre fue hincha y al que llegó en 2005. Hombre de convicciones firmes, fue justamente en la Academia donde resolvió adelantar su retiro como jugador para aceptar la propuesta de la dirección técnica del equipo. En una semana sus compañeros pasaron a ser sus dirigidos, pero la demostración de personalidad no alcanzó para conseguir buenos resultados. Eso no frenó al Cholo: ese año fue contratado por Estudiantes de La Plata, club con el que se consagró campeón argentino tras una meritoria campaña. Pegó el salto a River, fue campeón en 2008, pero tras una floja campaña en el club de Nuñez y posteriormente en San Lorenzo, su nombre quedó relegado en el fútbol nacional. Reapareció en 2011 en el Catania italiano, club al que salvó del descenso en el marco de una campaña histórica para esa institución, y al poco tiempo desembarcó en Racing, donde esta vez sí obtuvo buenos resultados. Ese mismo año, un día antes de Navidad, el argentino cerró un círculo y se convirtió en el director técnico del Atlético de Madrid. Fue la confirmación de las condiciones del DT y el comienzo de una revolución en un fútbol dominado por Barcelona y Real Madrid.   Ir por más En marzo de 2013 la dirigencia le hizo una oferta obvia: después de dos títulos y otros logros en poco más de un año al frente del equipo, Diego Simeone renovó contrato por cuatro años con el Atlético de Madrid. ¿Qué pasó en el medio? En mayo de 2012 le ganó la final de la UEFA Europa League al Athletic de Bilbao dirigido por Marcelo Bielsa, ex técnico del Cholo en la Selección Argentina. Fue 3-0 con dos goles de Radamel Falcao, la figura de ese equipo campeón, luego transferido a otro club europeo. Tiempo después ganó la Supercopa de Europa (4-1 al Chelsea), y en mayo de este año, nuevamente en el Bernabeu, superó al Real Madrid en la final de la Copa del Rey. Con Falcao o sin él, descubriendo nuevas figuras o potenciando jugadores que en otro contexto tal vez no trascenderían tanto, Simeone formó un equipo y lo convenció de su idea. Los resultados están a la vista. Atlético de Madrid, dirigido por el entrenador argentino, logró retornar a los primeros planos y reúne fundamentos futbolísticos para destronar a los adversarios más encumbrados del mundo. ---Tom Wichter