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Otro sueño dorado

Las Panteras buscarán el último boleto disponible para Tokio 2020, en el certamen que se disputará del 7 al 9 de enero. El roce internacional y el bronce en los Panamericanos ilusionan con miras a que el vóley femenino participe por segunda vez en la historia de los juegos.


Lima. Festejo albiceleste luego de superar a Brasil en agosto y conseguir un logro histórico. (José Tejada/NA)

Después de una década de crecimiento, con la participación en los Juegos de Río de Janeiro 2016 como hito principal, la selección femenina de vóley encara un desafío mayúsculo. Se trata del torneo preolímpico a disputarse en Manizales, Colombia, una oportunidad para que las Panteras ratifiquen sus progresos con la obtención del pasaje a Tokio 2020. De lograrlo, significaría la segunda presentación olímpica del vóley femenino en la historia. Del 7 al 9 de enero, el conjunto albiceleste se medirá contra el combinado local, Venezuela y Perú en busca de la última plaza continental disponible.
Los antecedentes abren promisorias  expectativas. Dirigido desde mediados de año por Hernán Ferraro, el equipo conquistó la medalla de bronce en los Panamericanos de Perú luego de superar a Brasil, un rival calificado. Además, y si bien no pudieron asegurarse el boleto olímpico en un torneo celebrado en Estados Unidos, sumaron roce internacional a lo largo de seis competencias oficiales. El saldo de 2019 indica que de 35 partidos disputados, ganaron 15 y perdieron 20. Nada mal teniendo en cuenta que una gran mayoría de los rivales cuentan con mejor estructura y mayor presupuesto.
Ferraro, consciente del examen en Colombia, comenzó la preparación en noviembre con las jugadoras del ámbito local, a las que se le sumarán a fines de diciembres aquellas que se desempeñan en el exterior. «Estamos bien y ojalá vayamos mejor, pero se necesitan cambios», dijo el técnico, en el último mundial de Japón, para remarcar que todavía hay una distancia apreciable con las potencias. Por lo pronto, se advierten señales positivas, entre ellas jugadoras de experiencia que podrían apuntalar el desarrollo de las jóvenes como Yamila Nizetich, Lucía Fresco y Julieta Lazcano. Tres piezas que estarán en Colombia con el mismo sueño: representar al vóley femenino en la máxima cita del deporte mundial.