Deportes

Pistas argentinas

A pesar de la escasa difusión y las dificultades económicas, representantes nacionales sobresalen en las distintas categorías de una disciplina cada vez más practicada en nuestro país.  
Embajadores. Roller Dreams, del Club Olimpo de Bahía Blanca, uno de los equipos argentinos campeones en este deporte. (Prensa Roller Dreams)

El patín  artístico, cuyas competencias oficiales son relativamente nuevas, viene abriéndose paso en la Argentina con singular éxito. Jóvenes que viajan kilómetros para entrenar, torneos provinciales y nacionales, y escuelas que ya incluyen la especialidad en sus programas dan cuenta de un deporte en sostenido crecimiento. A lo que se añade un hecho de especial relevancia, relacionado con lo anterior: la Argentina es potencia mundial en la disciplina. La preparación física y técnica, la concentración y el sentido del ritmo no parecen ser una combinación sencilla. La falta de apoyo oficial, en crecimiento aunque todavía insuficiente, supone una nueva barrera. Pero el patinaje artístico sobre ruedas argentino es internacionalmente competitivo en las 8 categorías que componen el deporte, y actualmente es campeón mundial en 2 de ellas: Precisión y Figuras Obligatorias. Figuras Obligatorias es una categoría individual que a través de Luis De Mattia el año pasado logró por primera vez el Oro masculino en el Mundial disputado en España. En esa misma competencia, en la rama femenina, Mariángeles Mantuano obtuvo su tercera medalla de Oro consecutiva y fue escoltada por Anabella Mendoz, otra compatriota. En tanto, la categoría Precisión consiste en una coreografía en la que participan una veintena de patinadores hombres y mujeres, que incluye figuras, giros y otras destrezas que combinan la técnica con el arte. Allí la superioridad argentina es notoria: a excepción de 2 consagraciones de equipos alemanes en 2004 y 2005, 10 de los 12 campeonatos mundiales que se desarrollaron desde la primera edición de 2003 tuvieron a representantes nacionales en lo más alto del podio. Y cada logro tiene una historia que permite conocer mejor un deporte de alguna manera escondido. Tradequip, de Capital Federal, fue el equipo pionero que se consagró campeón mundial en España 2006 y Australia 2007. Pero luego la supremacía se mudó unos kilómetros hacia el norte: el 15 de noviembre de 2013 Millenium Team logró nada menos que su sexto campeonato del mundo en Precisión de manera consecutiva. En ese equipo, se reúnen patinadores de diferentes localidades de la provincia de Santa Fe, que se movilizan decenas –y en algunos casos cientos– de kilómetros para entrenar en un deporte amateur. Con sus dificultades a cuestas, fueron los mejores en los mundiales organizados en la Argentina, Portugal, Nueva Zelanda, Brasil y China en 2 oportunidades. En 2014, en Reus, al norte de España, fue relegado al segundo puesto por otro de los equipos argentinos que participaron de la competencia: Roller Dreams, del Club Olimpo de Bahía Blanca. Tras un subcampeonato en Nueva Zelanda (2012) y un cuarto lugar en China (2013), el equipo bahiense –compuesto por 22 mujeres y un varón– llevó el Oro a una ciudad que deportivamente se revolucionó. La herencia familiar, la persistencia de los clubes de barrio y el incentivo de la danza para muchas chicas son la base. Solamente en Bahía Blanca, una ciudad de 300.000 habitantes, se calcula que hay 2.000 patinadores entre profesionales y amateurs. No hay registros oficiales, pero eso estima Gabriela Montecchiari, entrenadora de Roller Dreams, que trabaja en el Club Olimpo desde el año 1993. «Es un número alto en relación con la cantidad de patinadores que hay en el país, pero a la vez en la Argentina patina mucha gente en comparación con otros países», afirma Montecchiari. Esa estadística es el ancho de espadas del patín argentino. Permite, por ejemplo, que el equipo Skate realice un casting en Rosario para reclutar a los talentos más destacados de la ciudad, y con esa fórmula consiguieron un subcampeonato y un quinto puesto en los últimos 2 Campeonatos Mundiales. Los logros deportivos, a su vez, derivan en la aparición de apoyo estatal a través del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD). Aunque hasta el momento la ayuda no es plena, sino que se focaliza en las categorías individuales. «Llevar a 20 patinadores a otro país para lograr una medalla es más caro que bancar los gastos de un patinador para lograr la misma cantidad de medallas», explica Montecchiari, aunque reconoce que en los últimos años «el patín ganó mucho espacio, antes ni ese apoyo había».   Ambición olímpica La Fedération Internationale de Roller Sports (FIRS) le insiste al Comité Olímpico Internacional (COI) para que incluya el patín artístico sobre ruedas entre sus disciplinas olímpicas, como ya ocurre con el patinaje sobre hielo en los Juegos Olímpicos de Invierno desde 1908 sin interrupciones. Su concreción, que sería una gran oportunidad de medallas para el país, parece un objetivo lejano, aunque el COI ya reconoce al patinaje sobre ruedas como deporte afiliado. Por eso los patinadores locales siguen apuntando a las competencias existentes, que ya gozan de prestigio internacional y son la vidriera para a largo plazo insertarse en los Juegos Olímpicos. El próximo Campeonato Mundial se disputará este año entre el 14 y el 27 de setiembre en Cali, Colombia. El mes que viene se disputará la competencia clasificatoria para las categorías por equipos, mientras que en la última semana de julio harán lo propio las categorías individuales. En cada categoría pueden clasificar hasta 3 representantes nacionales, y la expectativa de la Confederación Argentina de Patín es viajar a Colombia nuevamente con una cantidad importante de patinadores. Es que aunque no se televise, aunque pocos lo sepan, aunque los sponsors elijan otros caminos, y aunque el COI le dé la espalda; en la Argentina, el patín marcha sobre ruedas. ---Tom Wichter