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Prueba de estrellas

El golfista estadounidense, de 4o años, regresó a una competencia luego de 16 meses y apunta a dejar atrás lesiones y problemas personales que pusieron en jaque su carrera. La influencia de su padre y el desafío de alcanzar otro récord en la disciplina.


Bahamas. Woods volvió a la actividad en un torneo benéfico disputado en diciembre. (Petersen/Gina/AFP/Dachary)

 

Tiger Woods alguna vez significó grandeza, invencibilidad, respeto. El estadounidense dominó el circuito durante años y acaparaba las miradas del ambiente deportivo debido a su talento y mentalidad ganadora. Sin embargo, problemas personales y serias lesiones sufridas en los últimos dos años lo alejaron del golf. Ocho años después de su última gran victoria en el US Open de 2008, Woods, ahora con 40 años, logro retornar a la actividad y se ilusiona con volver a estar entre los mejores, un reto para nada sencillo, pero posible.
Se trata de un deportista que marcó una bisagra en el golf internacional. Con 79 títulos en total (obtuvo 14 Majors, el certamen más importante del circuito) y contratos multimillonarios, su nombre ocupó el centro de la escena deportiva durante largos años. Sin embargo, esas cualidades de jugador exitoso y con una gran técnica quedaron opacadas tras conocerse su relación con varias mujeres, en 2009. Un escándalo que derivó en el divorcio con Elin Nordregen, su exesposa y madre de sus dos hijos. Algunos analistas consideran que esta fue la causa principal del declive de su carrera. Otros, en cambio, aluden a una conjunción de factores que se remonta a años atrás.

 

Golpe a golpe
La historia de Woods es peculiar. Introvertido y solitario, de chico estaba permanentemente en compañía de su padre, Earl Woods, exmilitar y amante del golf, quien solía llevarlo a un campo de juego cercano a su casa donde Woods consolidaba sus golpes a la vez que interactuaba con viejos soldados amigos de su padre. La muerte de Earl Woods, en 2006, fue un golpe duro para él, más allá de ganar títulos en torneos posteriores. Entre otras cosas, porque Earl era un referente para el golfista, al margen de cuestionarle algunos excesos y errores de su vida privada, por caso la separación de su madre a raíz de sus amoríos con otras mujeres, como más tarde le sucedería a Tiger.  
La influencia de su padre no solo lo condujo a una cancha de golf, sino también a mostrar interés por la milicia. Tras su muerte, Woods visitó a los SEALs, la unidad táctica de elite de la Marina, y quedó fascinado con el método de entrenamiento. Incluso varias veces participó de ellos y en muchas ocasiones, debido a su intensidad, terminó con alguna lesión. Allí comenzaron sus problemas físicos. Aunque nunca hubo un comunicado oficial, diversos especialistas señalan que las lesiones en su cuerpo –se agudizaron en 2014 y tuvo que operarse en más de una oportunidad–, se deben a su entrenamiento militar. En aquel tiempo evaluó abandonar la práctica del golf para dedicarse al oficio de su padre. Uno de sus mejores amigos lo explicó en una nota con la señal Espn: «Siempre le gustó la soledad, la tranquilidad, el anonimato. Él quería unirse a la Marina para ser uno más, vestido igual que sus colegas, un ser anónimo. Tiger nunca pudo acostumbrarse a la fama».
Los consejos de sus entrenadores y amigos evitaron que Woods abandonara definitivamente el golf. A comienzos de 2016 empezaron las especulaciones sobre su retorno. Finalmente, y tras 16 meses de inactividad, en diciembre pasado volvió a competir profesionalmente. Fue en el Hero World Challenge de Bahamas, en un torneo benéfico que lleva el nombre del estadounidense y convoca a los mejores de la disciplina. Allí Woods terminó en el puesto 15º, lejos del ganador Hideki Matsuyama, aunque el balance resultó positivo. «El reto de regresar me ha puesto a prueba más que ninguna otra cosa en mi vida. Fue importante», sostuvo tras la finalización del torneo. A punto de cumplir 41 años, y si las lesiones se lo permiten, Woods aún está a tiempo de alcanzar el récord de 18 Majors que ostenta Jack Nicklaus, una gloria de este deporte. Posiblemente de haber superado esa marca, Woods se habría enlistado en la Marina. Por suerte para el golf, aún no lo logró.