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Con cambios de pilotos en las escuderías más tradicionales, comenzó la nueva temporada de la máxima categoría. El dominio de Mercedes y las modificaciones a futuro para recuperar audiencia.

 

Protagonista. La escuadra Mercedes, que lleva como pilotos a Hamilton y Rosberg, es favorita para repetir el éxito de 2014. (Baker/AFP/Dachary)

El campeonato de 2014 de la Fórmula 1 careció de la emoción que distingue a esta competencia seguida con gran interés por aficionados de todo el mundo. Si bien se definió en la última carrera en Emiratos Árabes, en la que Lewis Hamilton triunfó y postergó a Nico Rosberg, la pelea entre los dos pilotos de Mercedes conspiró contra la habitual disputa de marcas, el combustible de una categoría en la que sus «hinchas» apoyan a las escuderías y no a los pilotos en particular.
El dominio de la escuadra alemana, que jamás tuvo oposición, fue un llamado de atención en la máxima categoría del automovilismo internacional. Bernie Ecclestone, director general de la F1, varias veces intentó, antes de que comenzara esta nueva campaña 2015, matizar la prepotencia de Mercedes sugiriendo que este año el Mundial iba a ser más parejo.
La preocupación por el dominio de la escudería alemana se trasladó también al resto de los equipos, especialmente a los más importantes, que movieron varias de sus fichas intentando encontrar algún piloto que los volviera a poner en los primeros planos. Ferrari, que en 2014 no consiguió ganar ninguna carrera, se desprendió del español Fernando Alonso y contrató a Sebastian Vettel, tetracampeón con Red Bull entre 2010 y 2013.
El propio Alonso recaló en McLaren, que cuenta entre sus filas con el inglés Jenson Button. McLaren pretende retornar a los primeros planos, y para eso contrató a dos pilotos de primera línea. Williams, por su parte, mantuvo a sus dos butacas: el brasileño Felipe Massa y el finlandés Valtteri Bottas, quienes habían tenido una buena tarea.
Más allá de los cambios de nombres, todos apuntados a quitarle la corona a Mercedes, el resto de la competencia no sufrió muchos cambios. Las actualizaciones reglamentarias fueron mínimas y no tendrán ninguna incidencia en el andar de cada equipo durante la temporada, que mantendrá a 18 de los 19 grandes premios del año pasado. México reemplazará a Alemania, en lo que será el único cambio en el calendario.
Sin embargo, y a pesar de las apuestas fuertes de Ferrari y McLaren, el arranque de la nueva tamporada volvió a tener a Lewis Hamilton y a Nico Rosberg en los primeros planos. Si bien Vettel ganó con su Ferrari en el segundo gran premio del año en Malasia, Hamilton volvió a imponerse en la carrera siguiente en China y Mercedes consiguió otro 1-2, el decimotercero con esta dupla en las últimas 22 carreras, contando el campeonato de 2014.
La disputa por el título, según lo observado en las primeras fechas, será nuevamente entre los dos pilotos del equipo alemán. Y se espera una dura pelea, al margen de que en esta temporada ambos corredores le bajaron el tono a la contienda. Cabe recordar que el año pasado Hamilton y Rosberg estuvieron al borde de ser sancionados, a raíz de la fiereza con la que luchaban en la pista pese a ser compañeros de equipo. De hecho Toto Wolff, director deportivo de Mercedes, los tuvo que reunir en más de una oportunidad para intentar limar asperezas y que su competencia no perjudicase los intereses de la marca.
Las Ferrari de Vettel y Kimi Raikkonen aparecen como las únicas con alguna chance de competir con Mercedes, aunque a las máquinas de la escudería italiana aún les falta potencia para prevalecer en el certamen. Williams, por su parte, espera mejorar sus perfomances, mientras que el rendimiento de los McLaren es una incógnita. A pesar de su gran dupla de conductores, la escudería británica tuvo un arranque de año deficitario, por debajo de las expectativas de los pilotos y de los propios dueños de la marca. Habrá que ver si Button y Alonso, pilotos con aspiraciones de campeonato y ganadores del certamen en ediciones anteriores, mantienen el perfil bajo si el equipo no les entrega un auto más acorde con sus capacidades de conducción. Entre las curiosidades de esta temporada se destaca el debut del holandés Max Verstappen, quien, con apenas 17 años, se convirtió en el piloto más joven en participar de un gran premio de Fórmula 1. Su récord permanecerá por muchos años, teniendo en cuenta que la F1 decidió cambiar las reglas e impedir que pilotos menores de 18 años ingresen a la categoría, luego de que el holandés firmara con Toro Rosso.
La temporada 2015 está en marcha, aunque en la Fórmula 1 ya trabajan pensando en el futuro. En febrero pasado se resolvió que los grandes cambios que se planean en la categoría se implementen en 2017, dado que no hubo acuerdo entre los representantes de las escuderías para efectivizarlos el próximo año. El citado proyecto, que surgió por la pérdida de audiencia que se viene intensificando temporada tras temporada, consiste en implementar autos más anchos, neumáticos más grandes y mayor efecto aerodinámico. La dirigencia piensa que, con estas innovaciones, la categoría podría ofrecer mejores espectáculos para generar mayor interés en los aficionados, ansiosos de revivir emociones en la competencia más importante del deporte automotor.

Germán Esmerado