Deportes

Talento a la vista

El jugador, una de las grandes apariciones de la temporada, sobresale en Europa a fuerza de goles. Las selecciones de Italia y Argentina se disputan su presencia.
Promesa. A los 19 años, el delantero no deja de sorprender con su desempeño. (AFP/ DACHARY)

Por estos días, hay un argentino que está en boca de todos en Europa. Es rosarino, de muy pequeño se fue a vivir a España, se puso la camiseta del Barcelona y no para de hacer goles. No, no se trata de Lionel Messi. Mauro Icardi, delantero de 19 años de la Sampdoria de Italia, es una de las grandes apariciones que se dieron esta temporada en el fútbol mundial. Tanto es así, que Argentina e Italia se lo disputan para que juegue en sus respectivas selecciones. La comparación entre Messi e Icardi no es caprichosa. Son varios los puntos en común entre La Pulga y el delantero que milita actualmente en el Calcio. Especialmente en los pasos que fueron dando, en su vida y en el fútbol. Icardi, como Messi, se fue a vivir a España desde chico. A los 6 años, se mudó con su familia a las Islas Canarias. Allí comenzó a jugar al fútbol en el modesto club Unión Deportiva Vecindario. A fuerza de goles (metió más de 500 en el conjunto canario) despertó el interés de los grandes clubes españoles, como el Real Madrid y el Barcelona, que pelearon por su contratación. Fue finalmente el club blaugrana el que logró convencer al joven de 15 años para que se sumara a sus filas. Allí, Icardi no perdió la costumbre de hacer goles y en el club catalán se frotaban las manos imaginando un futuro muy promisorio para el delantero. La noticia de que un chico argentino brillaba en el Barcelona no tardó en cruzar el Atlántico y llegar a la AFA. Icardi fue convocado para el combinado Sub 17, con el que jugó algunos torneos amistosos en los que se destacó. Hasta allí, las similitudes con Lionel Messi. En 2011, y a pesar del buen futuro que muchos le auguraban si se quedaba en Barcelona, el futbolista decidió emigrar a la Sampdoria de Italia. Allí comenzó a disputar encuentros con «la Primavera» (así se llama al segundo equipo o reserva) del club genovés donde, otra vez, se cansó de hacer goles. En 2012, Icardi fue convocado por Marcelo Trobbiani para jugar el Torneo Internacional de Alcudia con la selección Sub 20 Argentina, donde también se consagró como goleador. Ya de vuelta en la Sampdoria, finalmente tuvo la chance de debutar en el primer equipo, con el que consiguió el ascenso a la Serie A del Calcio, la primera división del fútbol italiano. Esta temporada, Icardi se ganó finalmente la titularidad en la Sampdoria y  sigue su trayectoria de goleador. En la Serie A, debutó con un tanto en el clásico de la ciudad ante el Genoa. Luego, anotó dos goles en la victoria sobre la Juventus, que venía puntera e invicta. Pero su mejor producción, y la que llamó la atención de todo el mundo, se dio ante el Pescara, al que le anotó 4 goles en un partido. La Sampdoria, su equipo, lo considera tan importante que, en enero, no lo dejó ir al Sudamericano Sub 20 que se disputó en Mendoza y San Juan, en el cual Argentina tuvo un desempeño muy pobre. Tan fuerte fue la irrupción del rosarino en Italia, que hasta Cesare Prandelli, entrenador de la selección azzurra, declaró que pretendía que se nacionalice para poder citarlo. Ni lento ni perezoso, Alejandro Sabella reaccionó y fue a visitar al delantero argentino. Si bien el técnico no le aseguró que iba a ser convocado, sí le dijo que lo estaba observando y lo iba a tener en cuenta: «Es un delantero que me gusta, aguanta bien la pelota y toca de primera. Su deseo es jugar en la Selección argentina», señaló Sabella tras juntarse con Icardi. Pero no sólo Argentina e Italia pretenden al joven goleador. El Inter de Milán inició gestiones para sumarlo a su equipo, y su dueño, Massimo Moratti, quiere contratarlo cuanto antes para que reemplace al también argentino Diego Milito, quien se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda hace unos días. Lo cierto es que Icardi está en un gran momento y todos pretenden incorporarlo. Habrá que esperar para ver si, finalmente, este centrodelantero de 19 años, 1,84 metro de altura, de buena técnica, velocidad y gran cabezazo, se pondrá la camiseta celeste y blanca. Mientras tanto, en Europa lo tienen muy en cuenta. ---Germán Esmerado