Humor

Boni no la ve

Tarde de otoño. Apacible. Bueno, nuestros lectores ya saben que esas tardes apacibles, en cualquier momento se rompen. –Papaaaaa, papá… –¿Qué, Boni? –¿Vos me ves? –No, Boni, en este momento te oigo, pero no te veo. –Ayyyyy… Uyyyyy, entonces la compu tiene razón, ¡soy invisible, soy invisible! ¿Y ahora qué hago? –Pero no, Boni, ¿qué vas a ser invisible? –Pa, ¿no me dijiste hace cinco segundos que me oías pero no me veías? Bueno, ¡entonces soy invisible! – Boni, estás detrás de una puerta, por eso no puedo verte. Y puedo oírte porque el sonido atraviesa las puertas. –Mirá, pa… ¡no me lo simplifiques que me la complicás! Yo acabo de leer que en el siglo XX uno de los temas de la ciencia ficción era conseguir «el hombre invisible». Había cuentos, series y películas sobre ese tema. ¿Me vas a decir que eran tan tontos que no se dieron cuenta de usar una puerta y listo? –Boni, el problema es otro. –Pero claro, pa, el problema es otro, el problema siempre es otro, si no, no sería problema. ¡Parece que hicieron tanto, pero tanto tanto para conseguir que el hombre sea invisible, que al final lo consiguieron y ahora no saben cómo hacer para que volvamos a ser visibles! – ¿Pero qué estás diciendo, Boni? –¡Lo que oís pero no ves, pa! Ahora, en muchos lugares hay miseria pero nadie la ve, hay guerras pero nadie las ve, hay enfermos graves pero nadie los ve, hay gente que la pasa muy, pero muy mal, pero nadie la ve, porque ¡gracias a la ciencia se volvieron invisibles! –Boni, eso no es gracias a la ciencia. –¿Gracias a quién, pa? ¿A la tele, a la compu, a Internet? ¿Ahora me vas a decir eso? Pa, si la tele o la compu muestran algo, es para que lo veas, ¡cómo te van a mostrar algo para que no lo veas! –Bueno, por ahí es para que solo veas la parte que quieren que veas, o para que no veas otra cosa. –Ay, pa, siempre igual. ¡Y ahora peor!, parece que no solamente no me ves, ¡sino que tampoco me escuchás! ¡Quiero ser visible! Ver o no ver… esa es la cuestión. ---Rudy