Humor

¿Boni o Bono?

Noche cerrada. Y en medio de la noche, un grito:
–¡No, no, no, no, no, no!
En realidad fueron varios gritos, o uno solo repetido, provenientes de la habitación de Boni.
Y ahí va el padre, solícito, a auxiliar a su púber vástago.
–¿Qué pasa, Boni?
–¡Auxilio, socorro, los buitres me quieren!
–Tranquilo, Boni, fue un sueño, aparte los buitres no comen a personas vivas.
–Ay, pa, ¡ya lo sé, pero en los sueños los buitres sí podrían comer personas vivas! Pero yo no soñaba que me querían comer.
–Ah, ¿no?
–No, en el sueño no eran «buitres», eran «fondos buitre» y a mí no me decían «Boni», me decían «Bono», ¡y me querían cobrar!
–¿Qué?
–Sí, decían que ellos me habían comprado a un centavo, y ahora me querían vender a un dólar.
–Pero Boni, ¿cómo van a hacer eso?
–Ah, pa, eso no me lo preguntes a mí, preguntáselo a Griesa, a la Cámara de Nueva York y a la Corte Suprema de los Estados Unidos.
–¿Todos esos estaban en tu sueño, Boni?
–No, pa, estaban en la tele. Y se ve que los vi antes de dormir y me cayó como si me hubiera comido tres kilos de helado de tortilla frita a la crema de cuatro quesos.
–¿Helado de tortilla frita a la crema de cuatro quesos? Eso no existe.
–Pero puede existir, pa, puede existir en los sueños, puede existir en la tele, y si los fondos buitre dicen que ese helado existe, y Griesa dice que existe, y la Cámara de Nueva York dice que existe, y la Corte Suprema de Estados Unidos dice que existe… ¡Vas a ver cómo la mitad de los diarios, las revistas, los periodistas, los políticos y los economistas empiezan a decir que es buena para la salud en general, y para la presión, el colesterol y el gutrafio en particular!
–¿El gutrafio?
–Un órgano que no existe, pero que inventan para que nos creamos todo. Y seguro que en la tele aparece un gutrafólogo, con matrícula y todo, recomendando el helado de tortilla, o que les paguemos a los fondos buitre, que es lo mismo.
Dicho esto, Boni, más tranquilo, se fue a dormir. El que no pegó un ojo fue el padre.