Humor

Boni y el mundial

El Mundial terminó. Pero, ¿de verdad terminó? ¿Terminó como terminó o terminó de otra manera? ¡Todo es posible en la Dimensión Bonifacítica! –Pa, ¡estoy muy preocupado! Ahora que los brasileños ganaron el Mundial se van a poder insoportables. –Pero, Boni, ¡si no ganaron, salieron cuartos! –Pa, por favor, no le creas a los medios que mienten. –Pero, Boni, si yo vi los partidos. Los vimos juntos, ¿te acordás? –No, pa, uno ve lo que quiere ver, lo que te hacen creer que es cierto. De hecho, podés ver dos canales de la tele y, al mismo tiempo, en uno estamos mejor que nunca y en otro, peor que nunca. –Boni, lo que pasa es que eso es subjetivo; el fútbol, no. –Pa, no me hagas reír. ¿Cómo que el fútbol no es subjetivo? ¿Y cuando el referí no cobra un penal que fue, o ni siquiera le saca la amarilla al arquero alemán cuando intenta asesinar a Pipita? –Bueno, pero ¿eso que tiene que ver con el campeón del Mundial? –Obvio, pa, más que obvio. Mirá, vos creías que viste a Alemania ganar el Mundial, pero si mirás bien, ¡los que festejaban como locos eran todos brasileños! ¡Eran brasileños disfrazados de alemanes! Y antes se habían disfrazado de holandeses, belgas, suizos, nigerianos, iraníes, bosnios. Los brasileños son capaces de disfrazarse de cualquier otro país del mundo, ¡son superhéroes! Son como Superman. Tienen una personalidad secreta en la que son futbolistas bastante flojos, pero en la de verdad son capaces de transformarse en la selección de cualquier otro país para salir campeones. –Pará, Boni, ¿no te parece más probable que los hinchas brasileños hincharan por los otros equipos contra Argentina? –Papá, por favor, no digas cosas absurdas. ¡Cómo van a hacer eso! Si hacés algo tan ridículo, te cargan mucho más que por un 7 a 1. Si pierde tu equipo, mala suerte, pero perder hinchando por Bélgica… ¡De eso no se vuelve! A lo lejos, se escucha una letanía: «¡Boni, decime que se siente, tener en casa a tu papá!» ---Rudy