Humor

Boni y el voto electrónico

Atardecer en la ciudad. Y en ese momento, por algo llamado «La hora del lobo», sordos ruidos oír se dejan. Es Boni, ¿quién iba a ser? –Pa, ¿a quién vas a votar en las próximas elecciones? –Boni, el voto es secreto. Y en este caso, es tan secreto, que ni yo mismo lo sé todavía. Tengo que «consultarlo con la almohada». –Pa, ¿podés no ser tan antiguo? ¿Podés, por un nanosegundo, volver al siglo XXI, que es casualmente en el que creo que estamos viviendo? –Boni, ya sé que lo de «consultarlo con la almohada» es viejo, no te enojes. –¿Ves que nunca de los nuncas, jamás de los jamases, never of the nevers, entendés una molécula de lo que te digo? No es lo de la almohada lo antiguo, pa, es lo del voto secreto. Estamos en el siglo XXI: ¡los secretos no existen, son los padres! –Sin embargo, el voto sigue siendo secreto y obligatorio, en nuestro país. –«¡Ja!»... te digo más «¡jajajá!». Y más todavía, «¡jajajajajá!». ¿Todavía no oíste hablar del voto electrónico? ¡El voto ahora es por computadora! –Sí, ya lo sé. –Bueno, pa, si estás en este siglo, sabés que todo lo que se hace por computadora es de Internet, no es tuyo. ¿No viste esas pelis viejas, donde las computadoras se querían adueñar del mundo? ¡Ya lo lograron! –¡La computadora es una herramienta! –¡Y la Tierra es redonda! Si querés podemos seguir hablando de «antigüedades», pero en el mundo virtual, o sea, el mundo real, la computadora es el mundo, y la Tierra es tan plana como puede serlo la pantalla de un monitor. Y el voto ahora no es más secreto, ¡es electrónico!, ¡virtual! El que decide quién gana va a ser el server, pero vos vas a poder decir «me gusta» o «ya no me gusta» y compartirlo con tus contactos. –Pero si es secreto… –OK, pa, vos creés todo lo que te dicen los políticos antes de las elecciones. En un tiempo te regalaban zapatillas, ahora como son muy caras, te dicen que tu voto es tuyo. –Boni, ¡no seas apocalíptico! –Pa, no seas antiguo, ¡el apocalipsis… ya fue! ---Rudy