Humor

Boni y los indicios

Tarde veraniega. O tal vez otoñal. No lo sabemos. Según el calendario, es otoño, pero hace calor como si fuera verano. Algún especialista podría decir que en las tardes de otoño hace calor como si fuera verano y que ya haya pasado el 21 de marzo no tiene ningún valor legal. Así estamos, nada es lo que parece, ni parece lo que es. –¡Papá, tengo miedo de que me hayan matadooooo! –se oyó la voz puberal desde lo profundo del atardecer vernáculo. –Boni, quedate tranquilo, es solamente un juego. Si perdés una vida en esos jueguitos que tenés, te quedan otras dos o tres. Y, de última, siempre podés jugar otro partido. –¡Pero paaaaaaa, no seas oooooobvio! ¿Cómo creés que me voy a poner así por una vida de un jueguito de mi compu? No seas tan anticuado que te caés de la historia. ¡Tengo miedo de que me hayan matado de verdad! –Pero, Boni, ¿cómo te van a matar si estás ahí lo más bien, hablándome? ¿Qué te creés que sos ahora, un zombie? Esas cosas pasan en los jueguitos y en las películas, pero en la vida real no. –¿Otra vez, pa? ¿Otra vez? ¿Es que no puedo confiar en vos? Te acabo de explicar que no se trata de eso, de nada ficticio, sino de la verdad verdadera. –Pero, hijo, si me estás hablando, si me ves, si me escuchás, entonces no cabe duda de que estás vivo. –Eso lo decís vos, pa, pero vos, ¿sos un especialista prestigioso en el tema? ¿Sos un perito de parte? ¿O lo decís porque sos mi papá y no querés que me asuste? ¿O te animan intereses económicos que te hacen declarar que estoy vivo, aunque no lo esté? –¡Boni, no me vuelvas loco! –¿Yo? No, pa, yo no vuelvo loco a nadie, los que te vuelven loco son los peritos. Si un perito dice que estás loco, estás loco, aunque estés más cuerdo que él. Y si dice que te mataron, entonces te mataron, aunque vos mismo lo niegues a los gritos. ¿Acaso ahora vas a saber más que un especialista? Capaz que antes era como vos decís, ¡pero ahora no! Y ahora ¿quién nos quita lo peritado? ---Rudy