Humor

Cándidos candidatos

Boni estaba preocupado. ¿Como siempre?, se preguntará usted. Puede ser, pero igual, cada vez es «esa» vez. Y el padre, que seguía detenidamente las noticias, de pronto descubre a su hijo a su lado, mirando la tele, a la vez que frunce el ceño. –¿Qué pasa, Boni? ¿Qué es lo que te tiene preocupado ahora? ¿Tenés miedo de que se extingan los dinosaurios virtuales? ¿Estás invitado a una fiesta de cumpleaños en el ciberespacio, pero todavía no se sabe quién cumple años? ¿Una chica de Tailandia no te aceptó como contacto en feisbuk porque no sabés su idioma y con los emoticones solos no se entienden? ¿Tenés miedo de que se agoten las reservas de soja en Nigeria? Contame, contame. –No, pa, la verdad es que hoy me siento frívolo, que no me importan tanto esas cosas que van a determinar mi futuro personal y el de la humanidad en su conjunto. Hoy estoy más como superficial, ¿viste? Así que lo que me preocupa es la política. El padre asumió el golpe. Este chico siempre tiene una respuesta para todo. No importa que sea la correcta, pero es funcional a los tiempos que corren ¿De dónde habrá sacado esa extraña habilidad?, se pregunta. De mí seguro que no. ¿De quién, entonces? ¿Habrá sido de la tele, de Internet? Mientras tanto, Boni seguía hablando: –Pa, estamos en 2013 y es año de elecciones. Y en 2015 se vienen las presidenciales. Y encima ahora votan los de 16. ¡Pronto me va a tocar votar a mí! –¿Y cuál es el problema, Boni? Al fin y al cabo, es una responsabilidad, un derecho, algo que compartís con el resto de los ciudadanos. Vos votás por quien mejor te parezca, por las ideas que más te gusten, por el programa que más se acerque a lo que vos pensás que se debe hacer, y después, si gana, lo apoyás o lo criticás si no cumple, y si gana otro, tratás de ver qué tiene de bueno, y qué de malo. –¡Y dale con la cargada, dale con la cargada! ¡Ay, pa, cómo estamos hoy, eh! Pa, vivimos en el siglo XXI, las ideas son del XIX, incluso las encuestas son del XX. ¡Mirá si voy a votar por las ideas! –¿Y qué tendría eso de malo, Boni? –Que sobre las mismas ideas, en un canal me dicen que son buenas, en otro me dicen que son terribles; en uno me dicen que son posibles, en otro, que son utópicas, atípicas y ectópicas; en uno me dicen que «nos va a ir bien» y en otro que «nos va a ir muy mal». –¿Y entonces, cómo harías para votar? –Y, como me diga la tele, pa. –Ah, entonces no sé por qué estás preocupado. –¡Porque falta poco y la tele todavía no me dijo por quién tengo que votar! ---Rudy