Humor

¡Cuidado, Boni!

Tarde primaveral, u otoñal, depende del hemisferio. Acá, a puro mate, o café con leche. Mientras, desde el fondo se deja oír una voz prepuberal, o adolescente, según se lo considere.
–¡Pa, yo no quiero ser refugiado!
Acuciado, el padre se acerca presto a la habitación filial.
–Bueno, Boni, no tenés por qué ser refugiado.
–Ay, pa, me parece que no entendés nada, como siempre. Si miraras un poco más Internet, o la tele, te enterarías de que el mundo se está llenando de refugiados. Y cuando pasa algo así, al final, todos terminan siendo refugiados.
–No entiendo lo que decís, Boni.
–¡Ay, pa, no es tan complicado! Cuando mucha, mucha gente se refugia en otro lado, eso se contagia. Al final terminan haciéndolo todos. Algunos se refugian de la guerra, otros de la miseria, otros del hambre, otros de la dictadura, y hay otros que quieren refugiarse de los refugiados, porque no les gusta que en su país haya más gente, sobre todo si es gente humilde, y se van a otro lugar donde solamente admitan ricos y famosos. Y así se va «viralizando». En poco tiempo, todos vamos a vivir en lugares distintos a los de antes, nadie va a saber dónde queda ningún sitio, ¡va a ser el cercano desoriente!
–Pero Boni, pará, es diferente.
–Sí, pa, claro que es diferente, todo es diferente, la gente es diferente. Y hay mucha gente diferente que no acepta a otra gente diferente, porque es diferente a ellos. Entonces les ponen muros, o peor todavía, dejan que entren algunos pocos, para que esos mismos se encarguen de construir los muros que no permitan entrar a los demás. ¡No quiero que me pase eso!
–Boni, calmate.
–¡Pero pa, como querés que me calme! Yo miro en Internet y está lleno de propagandas para que vayas y conozcas lugares, y te dicen que te van a atender bien, que vas a disfrutar, que te vas a maravillar… ¡Y después alguien se quiere refugiar ahí y le ponen un muro para que no entre! ¿Por qué no se ponen de acuerdo?
Difícil. Difícil.
Silencio en la tarde.
Rudy