Humor | SANTIAGO VARELA

Guerra

Ilustración: Pablo Blasberg

Y de pronto, en este planeta loco, se pudrió todo. Como si no fuera suficiente con el calentamiento global, la pandemia y las catástrofes diarias, se desata una nueva guerra.
Fea como todas las guerras, pero con algunas particularidades, una de las cuales es que en ambos bandos nadie dice que es una guerra. Desde el punto de vista formal nadie le declaró la guerra a nadie y si bien cañonazos y misiles no faltan, sí parece que faltan papeles para llamar a las cosas por su nombre.
Raro también es que todos los especialistas afirmen que la guerra en serio es con la OTAN, una organización militar europea comandada e impulsada por los Estados Unidos, que no es un país que esté en Europa, aunque suele estar en todos lados. De ser así Ucrania pasaría a ser simplemente el país que pone el territorio, las ciudades y la gente, para que los demás puedan hacer su guerra. Por eso desde los Estados Unidos y desde Europa mandan armas, dinero, servicios de inteligencia, ayuda informática y todo lo que puedan…, menos soldados, que hasta ahora los ponen los ucranianos. 
Pero lo realmente asombroso es que países como Alemania, Francia e Italia están preocupadísimos porque en cualquier momento pueden dejar de recibir el gas y el petróleo que les vendía Rusia. Sobre esto consulté a mi amigo el Flaco Tarántula, experto en política internacional.
–Escuchame Flaco, supongo que los rusos ven a Europa como parte de la OTAN y, para joderlos, deciden dejar de venderles gas y petróleo.
–Negativo –contestó–. Europa dispuso sancionar a Rusia por la invasión y decidieron ellos mismos dejar de comprarle gas y petróleo. 
–¡Pero es lo que ellos necesitan! –argumenté.
–Lo que sucede –continuó el Flaco– es que no quieren que Rusia gane plata. 
–Mirá que lindo: no se lo compran a Rusia, pero algunos se lo compran a la India que a su vez lo compra a los rusos y se lo vende a los europeos… más caro. Además los yanquis ahora quieren exportar gas licuado que también es mucho más caro. O sea que los europeos para sancionar a Rusia se joden a sí mismos y logran que la gente quiera comerse crudo a los que inventaron estas sanciones, lo que se parece mucho a pegarse un tiro en el pie. 
–Es la geopolítica –dijo el Flaco.
–Además ahora los rusos tienen más compradores en Asia a los que les pueden vender más cantidad y más caro, con lo que ganan mucha más guita que antes de las «sanciones», mientras que en Europa van a tener que dormir con sobretodo.
–Lo que pasa es que vos no entendés nada de geopolítica –concluyó mi amigo.
Y tiene razón. No entiendo nada y cuando me lo explican entiendo menos. Solo sé que lo único importante es que esta cosa llamada guerra se termine.