Humor

¿Qué hacer?

Por cuestiones técnicas, propias del medio, desde que escribo lo que ahora está usted leyendo hasta que llega a sus manos pasan varios días. Días en los que, a veces, se producen acontecimientos importantes. Esto me complica –y bastante– a la hora de elegir un tema. Me gustaría hablar de las elecciones, pero hoy –mi hoy que no es el suyo– escribo antes de que se vote en Capital, Córdoba, Corrientes, La Pampa y La Rioja y, obviamente, no sé los resultados. Todo lo que diga nacerá atrasado. Pienso: Ya sé, hablo entonces de la Copa América. El país demuestra que además de soja puede exportar directores técnicos, pero tampoco puedo embarcarme en un artículo ya que aún no se jugó la final, y corro el riesgo de quedar como el desubicado más grande del planeta. Pienso entonces en escribir sobre la situación internacional. Grecia y su corralito son un buen tema… pero no, tampoco, porque allí las circunstancias cambian a cada momento, están en el medio de una negociación que incluye apretar y mentir, por lo cual cualquier cosa que escriba quedará desactualizada a los 10 minutos. Siento que estoy inmerso en temas que no están resueltos, situaciones en las que no se sabe qué sucederá. Y además con la gran contradicción de que no se sabe, pero eso que no se sabe, se sabrá inmediatamente gracias a la tecnología, las redes sociales, Internet y Twitter que no te deja dudar un instante que ya te dice que estás dudando. Así se hace difícil escribir. No digo que todo tiempo pasado fuera mejor, pero en la época del Fraude Patriótico los periodistas sabían quién iba a ganar con, por lo menos, un mes de anticipación, y la noche anterior al comicio titulaban tempranito y se iban a casa a cenar con los chicos. No había imprevisibilidad. Podríamos pensar que con la Copa América de fútbol arriesgaríamos menos, pero justo hace poco tiempo la FIFA explotó y con ella la CONMEBOL y hoy no se sabe no solo quién será el campeón, sino quien será el que entregue la copa, porque dirigentes que aún no están in galera, están prófugos. Es más, se comenta que los organizadores están pensando en que la copa la entregue Vicky Xipolitakis. El drama es que hoy me encuentro con todo a medio resolver, todo por la mitad. Como dice Walter Martínez: «con los acontecimientos en pleno desarrollo». Y lo que está muy bien para un noticiero de radio o TV, o para un portal de Internet, no lo está para una columna que debo entregar una vez por mes y que pretendo que trate sobre temas de actualidad. ¿Se entiende? ---Santiago Varela