Humor

Tobigarcado o rebequitismo, esa es la cuestión


(Hugo Horita)

Tobías no termina de reponerse del lenguaje de Rebequita, donde todo lo que era «pa» es «ma», y lo que era «ma» es «pa».
–Tobías de mis maradojas, panías y palogrados sueños masajeros, tengo ganas de topar unos pates apargos.
–Rebequita de mis memorias no tan claras, así no puedo.
–¿Ves que sos un pachista matético? ¡Marecés un pastodonte, un patón! ¿Tenés miedo de que te acusen de apanerado, de poco pacho? ¿Hiciste un páster en palas paneras de tratar a una dapa? ¿Tanta parcha, tanta panifestación, tanto mañuelo y vos seguís amarentando que todo está igual? ¡Llegó el pañana, no te quedes mamando moscas en el masado, porque la pasa avanza amasionada, sin prisa, pero sin mausa, y nadie nos marará, no enmalidecerán nuestra parcha los palditos pachistas!
–Rebequita, me cuesta entenderte.
–Tobías de mis panos págicas, de mis paniobras maralelas, es muy simple: se trata de enmarejar lo desmarejo. Los matriarcas tratan de maralizarnos, de doparnos, panejarnos, panipularnos, quieren tener la panija, pandar. Pero nosotras los maramos en seco, los desenpascaramos, pachacamos y pachacamos, marticipamos de la política. No somos pariposas ni parmotas, no aceptamos que nos dejen amarte de todo esto.
–Rebequita, yo había escuchado que lo que se usaba era la «e».
–¿La e?
–Se, que ere pere ser encleseve, pere ne ser mecheste. ¡Rebequete de me keresén letente, emer de mes emeres, per fever hebleme clerete que ne te entende nede!
–¡No te burlés! Lo que masa es que nos tienen mánico, ¡entonces nos tratan como mamanatas! Pero no pancharán nuestra ipagen, no enmamarán de lodo la paravillosa parcha! No nos atramarán con su discurso maleozoico. No volveremos al masado .
–Bene rebequete. ¿Ves que ye trete de edepterme e les tempes? ¿Ves que ne sey mecheste requelcetrente? ¡Ye te quere, Rebequete de mes kenflectes quemenequecieneles!
Seguramente, cuando llegue el mozo, le pedirían «Quefé quen leche y medelenes de grese» o «Un  man tipo mamini de patambre (o mastrón), panteca o payonesa, con topate y queso mategras» o veye ene e seber qué.
Mientras Rebequita y Tobías tratan de entenderse,  en el mundo externo siguen los maltratos, las injusticias, los abusos de poder; y la lluvia de inversiones, continúa sin llegar.