Informe especial | José Luis Jiménez*

Táctica y estrategia

–¿Cuál debería ser la principal estrategia para disminuir los contagios por aerosoles?
–Explicarle a la gente que nos contagiamos al compartir el aire y al respirar el aire que han exhalado otras personas. Mantener la distancia y usar mascarilla funciona bien, pero además hay que ventilar los espacios interiores y pasar el menor tiempo posible en espacios cerrados, especialmente si hay gente hablando, gritando y cantando. Muchos usan la mascarilla en la calle y se la quitan cuando entran a un bar o mismo afuera, pero cerca de otras personas. Es importante explicar que así es como se contagian.
–¿Por qué es necesario conocer la calidad del aire que respiramos?
–Ahora en pandemia, porque el aire que respiramos puede tener el virus. Si hay otra persona infectada, está exhalando el virus, que permanece allí y al respirar durante cierto tiempo puede infectar. La gente se infecta de dos maneras: al estar cerca de alguien, sobre todo si no guarda distancia y más aún sin mascarilla; pero también, aunque se guarde la distancia, al compartir el aire en una habitación. Para evitar la segunda forma de contagio es que nos sirve la ventilación. Más allá de la pandemia, la calidad del aire es importante porque previene la transmisión de otros virus, como el de la gripe u otras enfermedades. El aire interior en muchos sitios está bastante contaminado, algo que habíamos despreciado. Medir el CO2 nos da una idea de cuánto aire exhalado hay en un ambiente y cuánto tenemos que ventilar.
–¿Cuál es el rol de los sensores de CO2?
–Nos sirven para saber cuánto aire exhalado hay en un sitio y si la ventilación es suficiente o no. En el exterior hay unas 400 partes por millón (ppm) de CO2. Esto quiere decir que, de cada millón de moléculas de aire, cuatrocientas son de CO2. En el interior, un aula, una oficina o una tienda mal ventilada, puede haber fácilmente hasta 7.000 ppm. Si en un ambiente interior se registran 800 ppm quiere decir que el 1% del aire que se respira, lo estamos respirando por segunda vez. Cuanto más grande es el número, más posibilidades hay de contagio. Si son 4.400 ppm ya es el 10% lo que se respira por segunda vez, y es peligroso. Los sensores de CO2 son asequibles, miden el aire cada minuto y nos permiten saber muy rápido si tenemos suficiente ventilación.
–¿Dónde más se pueden aplicar?
–Los dispositivos de CO2 se pueden aplicar en todos los sitios donde compartimos el aire. Estamos proponiendo que por ley sean obligatorios en todos los espacios públicos donde se comparte el aire, desde escuelas hasta oficinas, empresas, fábricas, salas de conciertos, tiendas y bares. Debería haber como un reloj de pared grande que nos muestre cuál es el CO2 allí en ese momento. Así aprendemos a reconocer los sitios mal ventilados y los evitamos.
–¿En qué consiste el grupo Aireamos?
–Somos una coalición de científicos y de entidades sociales sin ánimo de lucro y sin interés político, que rema en la misma dirección. Trabajamos en una serie de iniciativas promoviendo la ventilación y la medición de CO2 para luchar contra la pandemia, pero también a largo plazo para que se convierta en algo estándar y se mida el aire en todos los sitios donde lo compartimos para mejorar la calidad del aire interior. El grupo nació con integrantes de España, pero se fue expandiendo.
–¿Deberían adoptarse medidas en esta dirección a nivel global?
–Sí, y para ello estamos hablando con los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) y con la Organización Mundial de la Salud y lo están considerando. El Reino Unido ya recomienda la medición de CO2, el Ministerio de Ciencia en España también, y hay entidades oficiales que están respaldando esta medida. Esperamos que se extienda rápidamente porque tiene un gran potencial de beneficios a corto plazo para la pandemia y a mediano y largo plazo por la calidad del aire interior. Se ha visto que la concentración de CO2 y la contaminación del aire interior cuando sube a más de 1.000 partes por millón, en las escuelas los niños son más torpes y lo mismo sucede con la gente en las oficinas. Tener buena ventilación es importante también para el rendimiento de las escuelas, de las empresas y de un país.

*Catedrático en Química y Ciencias Medioambientales de la Universidad de Colorado. Impulsor de Aireamos.org