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Armas a Bolivia: declaración de un testigo

Cuando se produjo el golpe de Estado contra Evo Morales, Jorge Bernardo Salinas Berrios era jefe de seguridad de la embajada argentina en La Paz, Bolivia. De ese modo, fue testigo de la llegada del Hércules argentino con un contingente de gendarmes –enviado supuestamente para proteger al embajador y las dependencias a su cargo– y presenció el momento en que la policía y la Fuerza Aérea Boliviana se repartieron las balas de goma enviadas por el Gobierno de Mauricio Macri. El avión argentino estaba estacionado sobre la pista de la fuerza de tarea Diablos Negros cuando llegó la comitiva argentina. Salinas Berrios fue a saludar a los gendarmes con Adolfo Caliba, el agregado de la Gendarmería en la capital boliviana, señalado como quien coordinó la entrega de los armamentos. «Fue en ese momento que vi que estaban bajando unas cajas con un montacargas. Las mismas fueron llevadas a la entrada de una plataforma donde se procedió a cargar el montacargas a una camioneta de la policía», relató el empleado de la embajada argentina en la sede de la fiscalía.