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El adiós a Hebe de Bonafini

A los 93 años falleció ayer la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini. Incansable luchadora por los derechos humanos, Bonafini inició su batalla en los inicios de la última dictadura cívico militar, cuando sus hijos Jorge Omar y Raúl Alfredo, fueron secuestrados y desaparecidos. «Ellos siempre están. Todos los días hablo con ellos, no sé si será de chiflada. Hay gente que reza, a mí me gusta hablar con ellos todas las noches y todas las mañanas. Yo siento que estoy iluminada por ellos, les pido que no me dejen equivocar», dijo recientemente en una entrevista publicada en Página 12. «Yo me convertí en Hebe de Bonafini el día que se llevaron a mi hijo Jorge. Ese día salí a la calle y ya nunca volví a mi casa a ser la de antes», expresó.
El Gobierno Nacional decretó tres días de duelo nacional para rendirle homenaje. «Hebe puso luz en medio de la oscura noche de la dictadura militar y sembró el camino para la recuperación de la democracia hace cuarenta años atrás. El Gobierno y el pueblo argentino reconocemos en ella un símbolo internacional de la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia por los treinta mil desaparecidos», semana un comunicado de Presidencia de la Nación, con la firma de Alberto Fernández.
«Hasta siempre Hebe. La Asociación Madres de Plaza de Mayo comunica que nuestra presidenta, Hebe de Bonafini, cambió de casa, como ella siempre dijo de sus compañeras que la precedieron en la partida. Seguirá para siempre en la Plaza de Mayo. ¡Ni un paso atrás!», expresó la Asociación en un comunicado.
«Queridísima Hebe, Madre de Plaza de Mayo, símbolo mundial de la lucha por los Derechos Humanos, orgullo de la Argentina. Dios te llamó el día de la Soberanía Nacional… no debe ser casualidad. Simplemente gracias y hasta siempre”, escribió la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner al anunciar la muerte de la dirigente.
La familia de Bonafini informó sobre el deceso a través de una comunicación de su hija Alejandra que finaliza diciendo «¡La seguiremos encontrando a Hebe en la Plaza y en las luchas de pueblo!». El papa Francisco hizo llegar una carta a la Asociación Madres de Plaza de Mayo en la que expresa que «en momentos donde imperaba el silencio, impulsó y después mantuvo viva la búsqueda por la verdad, la memoria y la justicia. Una búsqueda que la llevó a marchar para que el olvido no se apoderase de las calles y de la historia y, el compromiso con el otro, fuera la mejor palabra y antídoto contra las atrocidades que se padecieron».
Ecos internacionales
La estatura alcanzada por la lucha de Hebe de Bonafini, su carácter de referente más allá de las fronteras del país, se puso de manifiesto en las horas que siguieron a su fallecimiento. «La muerte de Hebe de Bonafini duele a Cuba como la de un ser cercano y querido. Siempre la recordaremos condenando a los genocidas y peleando por el mundo justo que defendían sus hijos», expresó el presidente cubano Miguel Díaz Canel. En tanto su par boliviano, Luis Arce, señaló que «su vida y su compromiso con las causas justas se constituyen en un gran legado que acompañará siempre la lucha de nuestros pueblos en defensa de los Derechos Humanos». La titular del Poder Ejecutivo de Honduras, Xiomara Castro, manifestó por su parte que Bonafini fue «infatigable y ejemplar luchadora por los Derechos Humanos» y expresó «nuestra solidaridad con el hermano pueblo argentino». Nicolás Maduro, presidente de Venezuela afirmó que Hebe de Bonafini, «traspasó fronteras» con «esa fuerza aguerrida que tuvo siempre» y es «una de las imprescindibles» y «una compañera de la lucha que daremos por delante». El mandatario chileno Gabriel Boric también hizo referencia a la presidenta de Madres de Plaza de Mayo. «Desde Chile la despedimos con profundo respeto y admiración por su lucha inquebrantable por la verdad, la memoria, la justicia y los Derechos Humanos», señaló a través de twitter. Por la misma red, el presidente electo de Brasil, Luis Inacio «Lula» Da Silva, dijo que «Hebe dedicó su vida a la lucha por la memoria y la justicia. Defensora de los derechos humanos, ayudó a crear uno de los movimientos democráticos más importantes de América Latina». El exvicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, en una nota con una radio porteña afirmó que «Hebe no era la madre de un desaparecido argentino, era la madre de todos, de todos los que hemos salido a pelear, de los discriminados, de los que hemos sido encarcelados o torturados en todo el mundo». , nos dice  Álvaro García Linera en Futurock. También el expresidente boliviano, Evo Morales despidió a Bonafini manifestando que «su lucha incansable e incorruptible contra las dictaduras por memoria, verdad y justicia es un ejemplo para las nuevas generaciones». Y su par uruguayo, José «Pepe» Mujica, también destacó la lucha de la Madre de Plaza de Mayo: «siempre luchando, nunca abdicando, siempre enfrentando los obstáculos con esa majestad de canas, arrugas, dolor y esas ansias de mirar hacia adelante», dijo el uruguayo en una radio argentina. «Se va el físico de esa mujer, queda la leyenda», concluyó. Y es verdad. Queda la obra, la trayectoria y la leyenda, como legado de una lucha inquebrantable.