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Gran Bretaña sin combustible

Una de las tantas consecuencias -o daños colaterales- de la salida de la Unión Europea la están padeciendo los británicos en carne propia con la escasez de combustible, lo que lleva a horas de cola para cargar en las estaciones de servicio que todavía tienen reservas. Entre el faltante y las llamadas «compras motivadas por el pánico», el gobierno ordenó un racionamiento como no se veía desde tiempos de la Segunda Guerra mundial. Es que, a raíz del Brexit y el endurecimiento de las medidas contra la migración desde el continente, no hay conductores para manejar los camiones que abastecen las estaciones de servicio. La dificultad también se refleja en la falta de algunos productos de primera necesidad provenientes de la UE, que tampoco pueden llevar a las góndolas de los supermercados. El ministro británico de Medioambiente, George Eustice, descartó por el momento la posibilidad de acudir al Ejército para abastecer las estaciones de servicio. Pero la Asociación Petrolera de Combustibles británica (PRA) señaló que unas 5.500 gasolineras independientes de las 8.000 que tiene el país- prácticamente habían vaciado sus tanques entre domingo y lunes.