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«Bomba sucia» en Ucrania: otro cruce entre Rusia y Occidente

Estados Unidos, el Reino Unido y Francia rechazaron denuncias presentadas por el gobierno ruso que alertó sobre planes de Ucrania para usar una «bomba sucia» contra las tropas y la población civil en el conflicto desatado desde el 24 de febrero. El Kremlin también había lamentado que las potencias occidentales «no quieren mediar» en el conflicto con Kiev. «Negamos las acusaciones falsas de Rusia de que Ucrania se prepara para usar una ‘bomba sucia’ en su territorio», declararon los tres países en un comunicado conjunto. «Según las informaciones de las que disponemos, dos organizaciones ucranianas tienen instrucciones específicas para crear la denominada ‘bomba sucia’. Su trabajo entró en la fase final», había indicado el teniente general Igor Kirillov. Una bomba sucia es un artefacto que, al detonarse, disemina uno o varios productos química o biológicamente tóxicos o radioactivos. Moscú asegura que el objetivo del Gobierno ucraniano es detonar el dispositivo en algún lugar del país para responsabilizar a Rusia.