Las últimas

El Estado y el secuestro de un trabajador de Ford en dictadura

En una decisión histórica, el Gobierno reconoció la responsabilidad del Estado argentino ante el secuestro de un trabajador de la automotriz Ford durante la dictadura militar. Pedro Troiani era delegado gremial t fue secuestrado en su lugar de trabajo y torturado en el centro clandestino que funcionaba en el quincho de la firma estadounidense en la localidad bonaerense de General Pacheco en abril de 1976. El mismo día de su desaparición, Ford envió el telegrama de despido. Cuando recuperó su libertad, casi un año después, no tenía trabajo ni posibilidad de reclamar por una indemnización. En 1992 la justicia rechazó el reclamo por su despido injustificado de Troiani y de sus compañeros Juan Vega y Rodolfo Ojea por considerar que el caso estaba prescripto. Ante esta realidad, acudieron a la CIDH, que intimó al gobierno argentino. Ahora, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Martín Soria, encabezó el Acto de Reconocimiento de Responsabilidad del Estado argentino ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Troiani falleció el año pasado, pero participó de las primeras reuniones para lograr el acuerdo. En el acto de este lunes estuvieron también la viuda de Troiani, Elisa Charlin de Troiani y su abogado Tomás Ojea Quintana.