Las últimas

Sinceramente, Cristina Fernández

«Cuando tomé la decisión, y lo digo en la primera persona del singular porque fue realmente así, de proponer a Alberto Fernández como candidato a Presidente de todos los argentinos y las argentinas, lo hice con la convicción de que era lo mejor para mi Patria. Solo le pido al Presidente que honre aquella decisión… pero por sobre todas las cosas, tomando sus palabras y convicciones también, lo que es más importante que nada: que honre la voluntad del pueblo argentino». De este modo concluye un texto titulado «Como siempre… sinceramente», difundido por la vicepresidenta de la nación, Cristina Fernández, a través de sus redes sociales.

«Como no soy mentirosa y mucho menos hipócrita (nunca digo en público lo que no sostengo en privado y viceversa), debo mencionar que durante el año 2021 tuve 19 reuniones de trabajo en Olivos con el Presidente de la Nación. Nos vemos allí y no en la Casa Rosada a propuesta mía y con la intención de evitar cualquier tipo de especulación y operación mediática de desgaste institucional», explicó la expresidenta. «En las primeras 18 reuniones, la última de ellas el 07/09/2021, siempre le plantee al Presidente lo que para mí constituía una delicada situación social y que se traducía, entre otras cosas, en atraso salarial, descontrol de precios –especialmente en alimentos y remedios– y falta de trabajo, sin desconocer, obviamente, el impacto de las dos pandemias: la macrista primero y la sanitaria a los 99 días de haber asumido el Gobierno. Igualmente, siempre remarqué la falta de efectividad en distintas áreas de gobierno», añadió.

Cristina Fernández salió al cruce de lo que denomina operaciones de prensa impulsadas desde el propio seno del Gobierno. En tal sentido, relató que propuso al presidente que el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, asumiera como jefe de gabinete y aclaró que se comunicó con el ministro de Economía, Martín Guzmán, «cuando se difundió falsamente que en la reunión que mantuve con el Presidente de la Nación, había pedido su renuncia. Las operaciones son permanentes y, finalmente, solo terminan desgastando al Gobierno. Es increíble que no lo adviertan. Es una pena tanto daño autoinfligido».