Mundo | MIGRANTES DE RUANDA

Abandono a la fuerza

Los escoceses van camino a irse el Reino Unido. Los llegados de Ruanda también, pero a la fuerza. Por un acuerdo entre el Gobierno inglés y el país africano, Londres devolverá al otro lado del mar a los deportados que tocan tierra tras penar en el Canal de la Mancha.
Dice Boris Johnson que su objetivo es terminar con «redes de tráfico de personas». Su argumento cosechó múltiples rechazos. Primero, el del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que consideró que todo migrante debe permanecer en el sitio donde arribe «hasta tres semanas después de que termine el juicio que permita o no su asilo». La Iglesia inglesa calificó a la iniciativa de «inmoral» y el Príncipe Carlos, heredero del trono, según fuentes periodísticas, cree que «el enfoque del Gobierno es espantoso».