Mundo | Bitácora

Boicot uribista

Activo. Uribe en una marcha opositora. (AFP/Dachary)

 

El expresidente Álvaro Uribe volvió a atacar el diálogo entre el Estado colombiano y las farc. Convocando a una «resistencia civil», llamó en contra de la firma de la paz, a la cual calificó como «un tratado de impunidad». Acosado por sus nexos con el paramilitarismo, como ocurre con la causa por la masacre de El Aro, Uribe acusó al gobierno de «estar aceptando todo a las farc» y rechazó que les permita expresarse en las urnas. «Mientras la guerrilla más antigua, después de 60 años decide entrar a la institucionalidad, respetar la Constitución, ingresar al estado de derecho, el exmandatario y sus fervientes seguidores deciden salirse de la institucionalidad a través de eso que llaman la resistencia civil», dijo el senador Roy Barrera. El jefe de las farc, Rodrigo Londoño Echeverri, invitó al exmagistrado a unirse a «la mesa de la Reconstrucción y Reconciliación Nacional, no a la mesa del capricho personal o las exigencias carentes de generosidad». Londoño, alias «Timochenko»,  también le recordó que «la pasión y la polarización son malas consejeras, y que la paz es una construcción colectiva».