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Cara entrega


Mar Rojo. Vista de las islas Tirán y Sanafir. (Stringer/AFP/Dachary)
 

A la debacle económica, agudizada luego del millonario rescate que le otorgó el FMI, la crisis egipcia sumó la furia popular por la decisión de ceder dos islas del mar Rojo a Arabia Saudí. El régimen de Abdelfatah Al Sisi decidió recomponer sus relaciones con la monarquía árabe, uno de sus principales respaldos financieros desde que tomó el poder y con la que se había distanciado por su apoyo al ejército sirio. La entrega de Tirán y Sanafir, despobladas pero con un alto potencial geoestratégico, es denunciada por opositores como el precio que decidió pagar El Cairo para aliviar la crisis. Sin embargo, las protestas tuvieron como correlato la decisión del Tribunal Administrativo Supremo de anular la cesión. Varios jóvenes permanecen detenidos, algunos con penas de hasta cinco años, por participar de las marchas.