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Derivas

El Dattilo y el Orione, dos barcos de la Guardia Costera de Italia, acompañaron al buque Aquarius hasta el puerto de Valencia (España), donde lograron desembarcar  más de 600 inmigrantes que estaban a la deriva.  La travesía se produjo luego de que el nuevo gobierno italiano, liderado por la alianza de derecha del movimiento 5 Estrellas y la Liga del Norte, negara el ingreso del Aquarius al puerto de Lampedusa, ubicado en la región sur del país. En ese plano, la decisión del socialista Pedro Sánchez, flamante presidente español, contrasta con la de su antecesor, Mariano Rajoy, del Partido Popular, aunque  algunos medios de ese país destilaron su rechazo contando que muchos de los migrantes que arribaron a Valencia tenían celulares de última generación y ropa occidental. El incidente desnudó el clima antiinmigrantes que se extiende por todo el mundo, desde América del Norte a la  Europa que, sin embargo, se enorgullece de sus valores humanitarios.


Migrantes. En el barco de rescate, frente a la costa de Sicilia. (GOULIAMAKI/ AFP/DACHARY)