Mundo | Covid-19

En alerta

La segunda ola de coronavirus pegó muy fuerte en Alemania: entre fines del año pasado y principios de este se registraron jornadas con más de 30.000 casos y 1.200 muertes diarias. Al cierre de esta edición, el país acumulaba 2,2 millones de personas infectadas y más de 58.000 víctimas fatales.
A raíz de esas cifras, el gobierno de Angela Merkel impuso las restricciones más duras desde el inicio de la pandemia –entre ellas, la suspensión de las clases presenciales– y prohibió el ingreso al territorio de ciudadanos procedentes de países con altos índices de contagios. Al mismo tiempo, la canciller mantuvo reuniones con ejecutivos farmacéuticos para acelerar el proceso de vacunación en Europa. A comienzos de febrero, Merkel dijo que aprobará el uso de la vacuna rusa Sputnik V contra el covid-19 en el Viejo Continente, y elogió los «buenos datos» científicos publicados sobre ese fármaco.