Mundo | JULIAN ASSANGE

La misma línea

El Gobierno de Guillermo Lasso no solo mantiene una línea de continuidad con el de su antecesor, Lenin Moreno, en términos de política económica, sino también en materia diplomática. A fines de marzo, el actual presidente dijo que respetará la decisión de la Justicia británica de dar vía libre a la extradición a Estados Unidos de Julian Assange, fundador de WikiLeaks, e incluso se ofreció a «brindar todas las facilidades que correspondan» para que eso suceda.
Para justificar su postura, Lasso aseguró que siempre estará «del lado de la ley y el orden». Además, cargó duro contra el expresidente Rafael Correa, al que acusó de «forzar las leyes» en el pasado «para proteger a un pirata digital».
Assange está preso en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh, en Londres, desde abril de 2019, después de que Lenin Moreno lo echara de la embajada ecuatoriana en esa ciudad, donde permaneció refugiado por siete años gracias a la protección brindada por el Gobierno de Correa. ¿Su pecado? Difundir más de 700.000 documentos militares y diplomáticos secretos sobre violaciones a los derechos humanos perpetradas por la Casa Blanca durante las invasiones a Afganistán e Irak. De ser extraditado a EE.UU., le espera una casi segura condena a 175 años de prisión o la pena de muerte.