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Morir solo

Detenido en Londres luego de que el Gobierno ecuatoriano le retirara el asilo diplomático, Julian Assange, director de WikiLeaks, muestra signos de deterioro severo en su salud, mientras Estados Unidos presiona con su extradición para someterlo a juicio por divulgar documentos secretos de ese país. «Si no se realiza una evaluación y un tratamiento urgente, el Sr. Assange podría morir en prisión», señalaron en un carta reciente más de 60 médicos de distintas naciones, quienes se mostraron preocupados por la integridad física del sueco para afrontar el juicio pautado para 2020 por los cargos que fue sumando el Departamento de Estado estadounidense este año, entre ellos la supuesta violación de la Ley de Espionaje, un delito que estipula hasta 175 años de cárcel. Dirigida al secretario del Interior de Reino Unido, Priti Patel, los profesionales de la salud se basaron, además de la aparición de Assange en un tribunal de Londres donde se lo vio visiblemente desmejorado, en el informe del Relator Especial sobre Tortura de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Nils Melzer. Según el funcionario, las condiciones de vida de Assange desmejoraron notoriamente desde que ingresó al centro penitenciario de máxima seguridad en Belmarsh, en tanto recalcó que sufrió tortura psicológica. Previo a los pronunciamientos del grupo de médicos y del representante de la ONU, el abogado del fundador de WikiLeaks, Carlos Poveda, manifestó que Assange está «totalmente privado del mundo exterior». En medio de los reclamos y las evidencias, el Gobierno británico continúa mostrándose indiferente.


Londres. El activista, en mayo de este año. (Leal-Olivas/AFP/Dachary)