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Nigeria y la geopolítica multipolar

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Beto Cremonte

El país es productor de petróleo y proyecta su influencia en Occidente y en el Sur global. Sin embargo, la inestabilidad política y la lucha contra la pobreza asoman como retos complejos.

Líder. Bola Ahmed Tinubu, presidente nigeriano, en la ceremonia de jura de mandato.

Foto: Getty Images

Nigeria es uno de los países más poblados del continente africano (cercano a los 213 millones de habitantes) y una de las economías más sólidas (31° en la escala de economías del mundo, con un PIB per cápita de 2.300 dólares). La geopolítica en este país tiene relevancia a nivel mundial debido a la influencia que tiene en la región de África Occidental y en el contexto global, ya que Nigeria integra la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), hoy dirigida por Bola Tinubu, presidente nigeriano, y, por supuesto, es miembro de la Unión Africana (UA).

Conflictos étnicos, religiosos y políticos han moldeado la estructura geopolítica de Nigeria, y sus relaciones internacionales por fuera del continente africano, siempre en relación con métodos imperiales y/o coloniales tras el control de los recursos naturales, como el petróleo, carbón o gas.

El análisis geopolítico de Nigeria debe girar en torno a sus relaciones con países vecinos, así como con potencias extranjeras que buscan asegurar sus intereses en la región. La estabilidad política y la gestión de conflictos internos son aspectos fundamentales que impactan en la proyección del país a nivel internacional. Comprender la interconexión entre los aspectos políticos, económicos y de seguridad es fundamental para contextualizar la importancia de Nigeria en el panorama geopolítico global. La corrupción y las tensiones étnicas son factores determinantes en la configuración del mapa político del país. Además, la presencia de grupos armados y organizaciones terroristas en ciertas regiones del país plantea desafíos significativos para su estabilidad y para la seguridad regional.

La geopolítica influye en la capacidad del país para atraer inversiones extranjeras, así como en su acceso a recursos naturales y mercados internacionales. También juega un papel crucial en la seguridad energética de Nigeria, ya que es uno de los principales productores de petróleo en África, cercano a los 1.4 millones de barriles diarios y con una proyección para fines del 2024 que rondaría los 2.1 millones. Los conflictos políticos y militares en la región pueden afectar la producción y la exportación de petróleo, lo que a su vez tiene repercusiones en la economía del país. Además, las tensiones geopolíticas pueden influir en los precios internacionales del petróleo, lo que impacta directamente en los ingresos y el crecimiento económico del país.

Las relaciones diplomáticas y comerciales con otros países y organizaciones internacionales también son determinantes en su economía, la balanza comercial indica que se exportaron 608 productos a 136 países y se importaron 4,013 productos desde 201 países, claramente los acuerdos comerciales, tratados de cooperación y conflictos diplomáticos pueden influir en el acceso de Nigeria a mercados internacionales y en la capacidad de sus empresas para competir a nivel global. La geopolítica también afecta la capacidad del país para atraer inversión extranjera directa, lo que es vital para su desarrollo económico.

A la intemperie. Un grupo de mujeres en un campamento de desplazados, en Abuja.

Foto: Getty Images

Frentes de conflicto

Los desafíos geopolíticos que enfrenta Nigeria en la actualidad son diversos y complejos. Uno de los principales desafíos es la inestabilidad política que ha afectado al país durante décadas, con tensiones étnicas y religiosas que han contribuido a conflictos internos. El terrorismo, en particular el grupo Boko Haram, ha representado una amenaza para su seguridad y estabilidad.

Otro desafío crucial es la lucha contra la pobreza y el subdesarrollo. 88 millones de nigerianos se encuentran en niveles de pobreza extrema. La falta de infraestructura adecuada, atención médica y educación de calidad contribuyen a perpetuar la desigualdad y la pobreza endémica en la que se encuentra el país, que no escapa a la lógica del resto del continente africano.

Además, Nigeria enfrenta desafíos significativos en la gestión de sus recursos naturales, especialmente en el sector petrolero. La dependencia excesiva de los ingresos petroleros ha contribuido a la debilidad de la economía del país, lo que ha aumentado su vulnerabilidad a los vaivenes del mercado petrolero global.

Nigeria ha sido históricamente un actor clave en la estabilidad de África Occidental, y su participación en misiones de mantenimiento de paz y diplomacia regional ha impactado en la seguridad y la política exterior en la región. Siempre bajo la influencia de las organizaciones occidentales (ONU, UE, FMI) o de la misma CEDEAO, el papel de Nigeria no pasa desapercibido en la región. De hecho, el país estuvo dispuesto a intervenir militarmente, por mandato de estos organismos, a Níger luego del golpe de Estado, algo que finalmente no ocurrió.

Brics, una oportunidad clave

Nigeria carece de comprensión de la dinámica de la diplomacia internacional debido a su política afrocéntrica que dificulta hacer demandas a los países que se benefician o se han beneficiado de la benevolencia de Nigeria. Estados Unidos o los europeos no ofrecerán ayuda técnica, financiera o militar si no hay nada que ganar, eso está más que claro, y Nigeria no es el único caso en el que esto ocurre, solo bastaría apoyar el dedo índice en cualquier punto de un globo terráqueo para encontrar otro ejemplo que reafirme esta tesis.

Ahora bien, el bloque BRICS, ampliado recientemente, quizás ofrezcan al país una oportunidad para que su potencial económico se transforme en desarrollo sustentable para su pueblo. Es por ello que Nigeria ha manifestado la intención para incorporarse al bloque de cara al 2026. 

Así, las relaciones internacionales nigerianas no solo estarían atadas a Occidente. BRICS le asegura integrarse a las economías emergentes que han desafiado el «status quo» al crear un nuevo orden económico mundial, a través del cual han logrado sus enormes hazañas económicas, tecnológicas e incluso políticas gracias a su no alineación con Occidente, e incluso fueron más allá, la mayoría de ellos rechazaron los préstamos del FMI y del Banco Mundial y no están sujetos a sus órdenes.

Nigeria dejará de ser una incógnita para ser una realidad que emerge desde un continente que cada vez es más visibilizado y ya no (solo) por las muertes tratando de cruzar el Mediterráneo, o por atentados terroristas relacionados con las diferencias religiosas y étnicas. Nigeria asoma al nuevo orden geopolítico mundial con un pie en el Occidente imperial y otro apoyado en el Sur Global. El multipolarismo también se juega en Nigeria.

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