Mundo | Bitácora

Sin castigo

Asunción. Reclamo contra las sentencias. (Duarte/AFP/Dachary)

 

Martín Almada repudió las condenas a 11 campesinos por la Masacre de Curuguaty. El reconocido defensor de los derechos humanos en Paraguay dijo que «el enemigo no era Stroessner, sino el sistema judicial monstruoso que dejó» y aseguró que el Tribunal de Sentencia, que falló sin contar con evidencias suficientes, pretende «legitimar los crímenes más vergonzosos realizados en nombre del Estado por la policía, las fuerzas armadas y los políticos nostálgicos de la dictadura». Almada pidió un «castigo ejemplar» para los fiscales y jueces que «encubrieron la masacre». El gobierno dispuso 1.500 policías para custodiar la lectura de una sentencia íntegra que no solo causó repetidas marchas en Asunción, sino que provocó rechazo a nivel internacional.