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Tensión

Vìctor Ponta, primer ministro rumano, tildó de «provocativa» la visita que Vìktor Orban, su par de Hungría, realizó a la región de Transilvania, incorporada a Rumania tras la Segunda Guerra Mundial. Este antiguo bastión húngaro pretende más autonomía por parte del Gobierno central. Para Ponta, el hecho constituyó «un guiño hacia la derecha ultranacionalista» húngara, mientras que de acuerdo con Budapest, el premier rumano utilizó la «agitación antihúngara» para desviar la atención de los problemas internos de su país. El Partido Demócrata de Transilvania, de reciente creación, anunció que promoverá la autonomía al margen de conflictos nacionalistas.